Bosco Gutiérrez Cortina
257 días secuestrado.
Episodio #024 · 17 de agosto de 2026
Episodio #024 · 17 de agosto de 2026
#024
Bosco Gutiérrez Cortina
Notas
Bosco Gutiérrez Cortina es arquitecto, el noveno de catorce hermanos, y tenía 33 años y siete hijos cuando lo secuestraron al salir de misa. Pasó 257 días encerrado en un cuarto de un metro por tres en Puebla, sin volver a oír una voz humana: sus captores le contestaban por escrito y una grabadora repetía música las veinticuatro horas para bloquearle el oído.
En el episodio cuenta la depresión de los primeros días, el día en que decidió tirar al excusado el whisky que le habían dado, la carta que se escribió a sí mismo como si se la mandara un hermano, la dieta y el margen de seguridad que negoció con su guardián, la Navidad en que rezó frente a los cinco secuestradores, el mensaje que su familia le hizo llegar escondido en una revista y la mañana del 12 de mayo en que abrió la puerta con un gancho hecho de un resorte del catre y salió caminando.
Habla también de cómo reconstruyó su fe desde cero ahí adentro y de por qué extraña la paz que tenía en ese cuarto.
El consejo
El límite de tu libertad es lo que sí depende de ti
Llevaba quince días tirado en el suelo, hundido, cuando le concedieron un whisky. Ya lo estaba tomando cuando escuchó a su conciencia pedirle que se lo ofreciera, y al probar a ofrecer otras cosas se dio cuenta de que ni el secuestro ni la ausencia de sus hijos dependían de él: el whisky sí. Lo tiró al excusado, y de haber sido capaz de hacerlo sacó el primer pedazo de autoestima sobre el que reconstruyó todo lo demás.
Books mencionados
Libros mencionados en el episodio
El hombre en busca de sentido
Viktor Frankl
En Amazon
El regreso del hijo pródigo
Henri J. M. Nouwen
Fluir (Flow)
Mihaly Csikszentmihalyi
- La Biblia
La catedral del mar
Ildefonso Falcones
Transcripción
Cuatro individuos que se hacían pasar por agentes de la policía secuestraron al arquitecto Bosco Gutiérrez Cortino. Yo soy Bosco Gutiérrez Cortina. Fui a misa y saliendo de misa pum, me [música] agarraron. Estuve como 6 horas en una cajuela. Entonces dije, "Puta, si este coche se para en la carretera, ya valí madre." Y se paró. A partir de ahí, yo nunca jamás volví a oír una voz durante 9 meses. Me quedé como 15 días tirado en el suelo. No, ya me quería morir. Ya cuando lo estaba tomando, oigo mi conciencia que me dice, "Ofréceme el whisky." Y uno por uno pasó y me dio la mano, pero con lágrimas en los ojos. Pues metí el ganchito, jalé la puerta, empecé a meter la cuña, empecé a atorar, atorar ta y abrí la alaba a la primer intento y se abrió la puerta. Dije, "No
manches." Empiezo a cerrar la puerta y se abre. Cierro la puerta y se abre. Cierro la puerta y se abre. Era imposible encerrarme. Entonces yo ya era hombre muerto. Me persiné, me salí por la ventana [música] enfrente una cama con un cuate acostado. Extraño ese cuartito, [música] porque nunca he estado en Tal Paz como estaba ahí. Oh, Bosco, muchísimas gracias. Estamos honrados de tenerte aquí y poder escuchar tu historia en un episodio más en nuestro capítulo. Para empezar, ¿nos puedes dar un poquito de contexto de de tu vida y quién eres? Y de ahí nos vamos nosotros con la historia. Claro. Muchas gracias por la invitación.
Yo soy Bosco Gutiérrez Cortina. Soy el número nueve de una familia de 14 hermanos. Mi papá fue un empresario, la verdad, muy exitoso y con una familia muy muy padre, ¿no? Fuimos caballo toda la vida, montábamos de chicos. Eh, luego este, mi papá era constructor. Mis hermanos trabajaron toda su vida con mi papá en la constructora, pero el único que salió diferente fui yo porque fui arquitecto. Entonces, yo tuve una carrera independiente de mi de mi familia, ligado de alguna manera, porque al ser el único arquitecto pues les hacía muchas chambas, pero con un despacho independiente.
Me casé, este, me casé con Gabi en 1981. Este, tenemos nueve hijos, tenemos 45 años de casados y tenemos este año nos nace nuestra nieta número 24 y mi vida pues tiene un 69 años y realmente si tú la me preguntas pues sí como que se ha dividido como en tres partes y ahorita estoy entrando a la tercera parte. Ya me sonó la Ya, ya me está sonando la trompeta del tercer de la del tercer tercio de la corrida de toros. Bueno, pues ahí estamos. Bueno, pues no lo pudimos decir mejor. y tienes seguiste la tradición de las familias grandes. Platícanos la importancia porque alguna de las
entrevistas que has hecho hablas que tú siempre quisiste tener muchos hijos y que era como una meta tener una familia tan grande por lo que habías vivido con tus hermanos. Mira, yo soy el noveno y mi esposa es la novena. Entonces, siempre hablamos, siempre para nosotros era normal, pues una familia de una mesa llena, ¿no? O sea, como que era normal. A mi papá, mi papá era una persona eh muy atractiva, muy simpático y además muy exitoso. Entonces, tú querías como seguir lo que él te dijera, ¿no? Y te decía, "Mi hijito, tú tienes que tener por lo menos ocho hijos. ¿Por qué, papá? Pues es que mira, tú tienes educación y en México no hay gente, no hay mucha gente educada y tú tuviste el privilegio de contar con la educación y tienes que
pagar ese privilegio teniendo hijos educados para por el bien de México. Entonces este esa responsabilidad social nos la puso mi papá muy en alto, ¿no? Entonces yo le decía, "Pero papá, ocho hijos siendo arquitecto." Y me decía, "¿Eres tonto?" No. Y manco, pues tampoco. Entonces, pues a darle. Bueno, pues a ver si Dios me los manda. Va. Te puso poquita presión nada más. Nada más. [resoplido] Y este y fíjate, tuvo 14 hijos. Una se fue de Numeraria de L Opus Day. Tuvo 13 matrimonios. de los 13 tuvo 99 nietos mi papá, o sea, tuvo que o sea, así esa filosofía de educar a los hijos y y que haya muchos hijos educados en México, pues también le funcionó en ese sentido.
Bosco, y cuando decides ser arquitecto, tu papá teniendo una empresa constructora tan grande, ¿por qué decides irte por tu propio camino y cómo empiezas en la arquitectura? Mira, a mí siempre yo recuerdo a mi papá como que admirando mucho a los arquitectos. Él era un ingeniero que realmente seguía órdenes de los arquitectos. Él construyó muchísimas cosas para otros arquitectos. Hizo el Estadio Azteca, para Ramírez Vázquez, hizo este pues muchas obras con Artigas, con Pancho Artigas y siempre hablaba de lo genial que eran estos arquitectos, ¿no? Este, y yo siempre veía las obras y decía, "Hijo, yo quiero ser de esos." Y yo la verdad desde chico era muy creativo, era muy muy manual, era muy hábil con las manos y hacía maquetas y cortaba. Entonces no fue difícil para mí
orientarme porque desde chico era yo muy dado a la parte artística. Cuando había una obra que mi papá nos empezó a mandar de chicos a la constructora las obras, yo no me fijaba tanto en los números ni en las ingenierías, sino me fijaba más en en el proyecto arquitectónico. Entonces, no hubo ninguna duda jamás. O sea, cuando entré a Prepa, pues yo entré a la área de pues de área dos de ingeniería de arquitectura y cuando fue a la carrera no tuve ni siquiera orientación vocacional ni nada para saber que yo tenía que ser arquitecto. Y cuando yo realmente acabé la carrera, pues sí me le puse enfrente a mi papá y le dije, "Jefe, ¿a dónde me voy? No, pues tienes una empresa enorme. Pues dime la cuál es mi despacho". Casi,
casi. No, mijito, tú aquí no tienes lugar. Si aquí te meto, te echo a perder. Vete con el arquitecto que más admires. Y en ese momento el arquitecto que yo más que estaba en funciones más activo era Ricardo Legorreta, porque mi papá estaba terminando de construir el camino real de Ixtapa. Toño, mi hermano, está de de superintendente de obra en papar el constructor y la arquitectura Ricardo. Entonces le hablé a Ricardo un domingo, mi papá dio el teléfono este y me dijo, "Claro, vente." Por supuesto. Entonces lo empaté con la universidad. Es más, no había ni recibido. Y entré con Ricardo Legorreta.
Y ahí fue mi escuela, ¿no? Realmente mi escuela de arquitectura fue con Legoreta. Ahí descubrí el riquísimo la fuente de de de lo que es la arquitectura mexicana contemporánea, que es una fregonería. La verdad es que vi un cuate orgulloso de México, orgulloso de ser contemporáneo, de muchísima personalidad, Ricardo, con unas fuentes mexicanas, pero buenas y elegantes y finas y superpadre. Entonces, me apasionó esa arquitectura. Conocí la fuente, o sea, que era Luis Barragán, que era muy ligado a la oficina. conocí a Luis Barragán, a Ricardo Legorreta, Andrés Casillas y pues por ahí me fui muy entusiasmado y mi papá siempre me me echó, la verdad muchísima la mano en sentido de de
lanzarme yo solo, ¿no? Lo que pasa es que yo estuve con Lego Reta hasta que una con proyectos muy importantes hasta que se nacionalizó la banca en 82. Ahí hubo un tema a nivel nacional de que el presidente expropió la banca y Ricardo en el despacho teníamos por su relación con los Legorreta, pues teníamos 16 proyectos del Banco Nacional de México. Al cancelarse esos proyectos nos quedamos sin chamba en el despacho y Ricardo nos pidió, dijo, "Señores, no tengo chamba, vamos a hacer una pausa." cerró la puerta del del despacho, él se fue a Estados Unidos y ahí me tuve que organizar para poner mi despacho. Entonces ahí saqué a los primeros socios y ayudantes y me le le fui a tocar a mi jefe, le dije, "Préstele un terreno para hacer algo porque necesito trabajo." Yo ya
tenía un hijo. Empezó la oficina en 1983 y desde ahí hasta entonces pues sigo con la oficina. La oficina pues ya tiene 43 años y ahora mis hijos son mis socios. Mis mis hijos de 30 cumplense 37 años. Ella son mis socios en Guadalajara tengo una oficina, en México tengo otra oficina y pues hemos hecho muchísimas cosas y y la verdad con su altibajos, pero ahí vamos, ¿no? Con nuestro México querido. ¿Cómo fue? E digo, tenías un hijo, eh, era un momento muy difícil para el país.
Sí, muy difícil. Este, el eh Legorreta, que era un gran arquitecto en sí, decidió irse cerrar. ¿Cómo fue esa presión y esa incertidumbre de decir, "Tengo un hijo, lo tengo que mantener, el país está en las peores condiciones. Mi jefe que ya tiene prestigio, nombre, lo que tú quieras, él está de que no, este, brincando el barco. ¿Cómo fue esa experiencia y qué lecciones aprendiste?" No, pues horrible, horrible. O sea, mira, yo la verdad es que este, gracias a Dios tenía dos cosas. Tenía primero pues gracias a Dios me me vivía en papá que mi jefe era un gran respaldo que siempre te ayuda. Una esposa, la verdad muy echa para adelante, Gabi, porque me decía, vamos a salir adelante y y con toda la fe y con todo el entusiasmo.
Este, pues sí, el hijito pues sí nos representaba un problema. teníamos que irnos a Aguascalientes porque el terreno que tenía mi jefe para desarrollar era en Aguascalientes y teníamos que ir allá a pues ahora sí que abrir brecha, ¿no? Pero nunca nos faltó entusiasmo, yo creo. Nunca nos faltó entusiasmo para salir y pues gracias a Dios seguramente se dieron las cosas. Pues Dios ahí me puso a también la el tema de que de que me encontrara un cliente rápido en en mi jefe y que me diera chamba porque pues de otra manera no tienes chamba. Ahora la carrera siempre ha sido así, o sea, mi carrera de arquitecto, yo sí les digo a los chavos cuando vienen a decir, "Me voy a estudiar arquitectura, les digo, híjole, mano, mejor estúdiate finanzas y ya que tengas estabilidad económica como a los 50 años, 45, entonces ya estúdiate arquitectura, porque
arquitectura no es para hacer patrimonio, claro, ni es para agarrar fio, es un tema que yo me enamoré y yo creo que no hay otra manera que yo hubiera yo hecho las cosas. Y la otra tercera cosa muy importante, yo tuve una mamá de muchísima fe, una mamá que que no sabes cómo eh era una verdadera eh era un entusiasmo en vida. Se murió bien jovencita, se murió de 61 años cuando yo tenía 30 años. Pero mi mamá era nos encendió una una mecha en todos sus hijos de fe en Dios. Muy importante, muy importante, más de lo que te puedas imaginar.
De manera que te lo prometo que eso ha sido siempre un tema de mucha estabilidad dentro de los oleajes de la vida, el tener una fe importante porque a fin de cuentas este es un intangible que tienes que que echas mano, ¿no? Digo, todos lo sabemos ahorita si te vienen Dios no lo quiere una enfermedad, inmediatamente te echas un padre nuestro y una María y a lo mejor te vas a la villa a pedirle.
nos olvidamos a veces de Dios cuando todo va bien, ¿no? Entonces este yo creo que le hemos ahí librado más o menos con esas con esas cosas. Bosco, justo me adelantaste una de las preguntas más importantes que te quería hacer hoy. Mi mamá, para dar el ejemplo, o sea, que es verdadero y poder darle esto a la audiencia, me dice que ella no me que ella por sí no me dejaría nada material, que eso va después, que lo más importante para heredarnos a mí y a mis hermanos es su fe. ¿Qué podrías decirnos de eso? ¿Y qué consejo le darías a la gente? Mira, es 100%. O sea, lo material, eso es lo menos importante.
La fe es lo más importante. Yo te haría una pregunta y te diría, "A ver, ¿a quién le perteneces? ¿A Dios o al mundo?" Entonces tú me contestarías adiós, ¿no? Y yo te volvería a preguntar, "Oye, pero pues por tus preocupaciones creo que le perteneces más al mundo que a Dios, porque pues una pequeña crítica te afecta. Si tienes muchísimos seguidores, te pones contento. Si tienes menos seguidores, te pones triste. Si tienes mucha lana, te pones contento. Si tienes menos lana, te pones triste. Entonces, estás superditando tu corazón a los a las cosas del mundo, no a las cosas de Dios. Y entonces el mundo, la verdad, es un es un mundo en donde el amor es condicional. El mundo es, yo te quiero si tienes lana, te quiero si eres guapo, te quiero si eres exitoso, te quiero si
eres y y eso son cosas que nunca vas a satisfacer el 100% de tu corazón porque nunca vas a ser ni 100% guapo, ni 100% rico, ni 100% exitoso, ni 100% son cosas totalmente condicionales. Tienes que poner el amor en el amor incondicional que es el amor de Dios. Yo siempre digo que en la en el océano arriba las olas sí están supermovidas. Entonces, si tu barca está flotando arriba, pues vas a tener una vida superagitada y supermovida por los baivenes de la vida. Las crisis del 82. Te digo, para arriba y para abajo, ahí vas a andar. Si quieres estar más estable, tienes que estar profundo en la fe, porque la fe te
ancla, te te te metes en la tu vida espiritual y ahí no te mueve nadie. Nadie. ¿De qué depende? Pues de que la gente no estamos rezando. Deja tú, qué padre que tu mamá te heredó la fe y a mí también. Pero si no la trabajas se te va. La fe es un don de Dios que si no lo trabajas se te puede ir, se te puede agotar. ¿Qué dirías, Bosco, para definir para la audiencia qué es la fe? Y la segunda pregunta es, ¿cómo la trabajas? Pues la fe es pues ahora sí que el abandono, primero la el el creer profundamente en la existencia de Dios. Y ahorita te digo un procedimiento que te puede llevar a eso.
Evidentemente, pues en Jesucristo pues es el Dios hecho hombre, pero sobre todo esa fe es abandonarte en él cada segundo de tu vida. Porque una cosa, la fe operativa, digamos, es desde el momento que te levantas hasta que te acuestas, ¿cómo estás viviendo esa fe? No es la misa del domingo, es en la mañana cuando vas a la chamba. decirle, "Dios mío, te ofrezco esta chamba y te y te ofrezco este negocio y te ofrezco esta llamada y te ofrezco este deal y te ofrezco esto porque te lo llevas contigo todo el día." Para mí eso es vivir la fe, ¿no? La fe no se vive en misa y luego no se vive en la oficina, se vive durante las 24 horas del día.
¿Cómo se trabaja? Pues así se trabaja haciendo un ratito de oración. Yo he pasado épocas de mi vida, ahorita es que es tocamos el tema en donde yo he rezado muchísimo, ¿no? Cuando me secuestraron 9 meses, pero me doy cuenta cuando salí de eso que estaba, aprendí yo a hacer oración, cosa que yo antes no sabía. Y te puedo decir hoy que la actividad más importante del ser humano es hacer oración. Fíjate que estoy diciendo hacer oración, no estoy diciendo rezar, estoy diciendo hacer oración. Puede ser como un tipo de meditación, un tipo de meditación es hacer, ponerte en presencia de Dios, tomar un cristito, decir, "Dios mío, creo firmemente que estás aquí. A ver, ¿quién eres y quién
soy?" Rompe el anonimato con Dios. A ver, soy Pascual, soy Bosco, este, tú, Dios mío, me conoces, me quieres, sabes que yo me gusta hacer esto, me gusta hacer esto, ¿cómo estoy? ¿Qué te parece? te parece bien, te parece mal y vas a ver cómo poco a poco se empieza a establecer un diálogo, porque Dios no habla a través de palabras, habla a través de emociones internas. Yo no sé si tú, por ejemplo, en el fondo de repente has tenido has teniendo sugerencias, ¿no?, del Espíritu Santo que te dice, "Haz esto, haz esto otro, llámale este amigo, no le llames." Sí tienes tu conciencia. Bueno, pues en la que rezas, que haces esta oración diaria y está muy de moda ahora porque pues con eso de los orientales, que si la meditación trascendental, si el yoga, que si tal, pero nosotros los cristianos, yo soy católico cristiano,
pues es la oración con Cristo, ¿no? Y la oración pues viene el trato con él. Entonces, yo diario hago un ratito de oración en la mañana y un rato de oración en la tarde. Pero yo los gentes más exitosas que yo conozco a nivel empresarial son cuatas que hacían su oración en la mañana y en la tarde. Mi papá la hacía. Ministros de en España importantísimos, Guerol López Bravo, hacías medio hora en la mañana y media hora en la tarde. O sea, ¿por qué yo creo que es importante? porque te organiza la cabeza, o sea, no anda superficialmente en la loca y viendo qué hacer y cómo va, no te organiza la cabeza. O sea, dice, "A ver, desde desde las gentes que no sé si te toque, pero hay gente que en la mañana se levantan y pues hacen un ratito de oración, pues,
¿qué están haciendo? A ver, ¿qué va a pasar hoy? ¿Cómo está mi agenda? ¿Quién voy a ver? Este, ¿cómo le voy a llegar? ¿Cómo va a ver esto? Hasta esas cosas prácticas pasan en esa oración. Y hoy en día con los celulares creo que es un gran momento de desconectarte totalmente del mundo que vivimos con toda la información del mundo al momento. Es un tiempo como de aunque sean 10 minutos lo que le quieras llamar de estarte tú tranquilo, respirando para no llamarle oración si a alguien no le gusta así. quieras tú. Mira, vive a la libertad, por eso se murió el curidalgo. [risas] Así sea mi mamá. Pero este pues mira, eh, te digo, el ser humano tiene que hacer oración. Eh, nosotros los católicos pues lo hacemos con Dios, el el budista que lo haga con Buda, ¿no?
Pero si si un ser humano no introspecciona, pues se hace superficial. Y lo que hacen los medios ahorita del celular, de las megapantallas y lo que tú quieras es que te hacen superficial. Entonces, ¿qué pasa? Que estás a la merced del consumismo, a la merced de lo que estás viendo y de y te vacías de contenido. Y creo que es muy padre. Yo siendo honesto, todavía no decido. Veo una familia cristiana, todavía no decido si creo en Dios o no. Sigo explorando las ideas, pero lo que sí lo puedo tomar como hecho es que los principios de Jesús y los vives en tu vida, independientemente si seas Exacto. até o no, tienen mucha función, ¿no? Y creo que mejoran este tu vida. Y Bosco, creo que nos gustaría entrar a la parte que tocaste,
este, que siendo honesto, viendo ayer lo los videos de del secuestro de los de los que mandaron a tu familia, casi se me sale una lágrima. Este, pero poder entrar a esa historia este y la actitud con la que lo llevaste creo que fue admirable, ¿me explico? O sea, ejemplar, ejemplar. Hay gente que le pasa una cosa muy chiquita en la vida. O sea, estamos hablando de una estupidez y lo lleva a un camino totalmente negativo y tú, aunque era de las cosas más difíciles que un humano puede vivir, que es que te deprimen de tu libertad, 9 meses sin justificación, o sea, sin haber roto la ley y sin haber, o sea, haber hecho este, pero pues entremos un poquito para para agregar lo que dice Nico, queremos llevar este capítulo un poco diferente a los que a los que te han
hecho. Queremos escuchar tu historia y tenemos demasiadas preguntas de sobre todo lo que estabas pensando, tu actitud, eh cómo cómo te soportaste todo ese tiempo. Ahorita que nos expliques bien, fueron 267 días en total, ¿no? 257. Sí. 257. Pero bueno, como yo creo que mira, en primer lugar, yo nunca pensé que iba a durar tanto, o sea, eh fue un tema de poco a poco pues te vas adaptando a la situación. El el hombre va viviendo también de sus recuerdos y yo tenía al principio me costó mucho trabajo adaptarme. La prueba es que entré en una depresión muy profunda con un interrogatorio que me
hicieron y tardé mu digamos unos 20 días en empezar a a organizar mis pensamientos como para poder edificar ahí una pues una recuperación, una adaptación. Hay personas que esperan el momento [música] perfecto y otras que empiezan, aunque todavía no lo tengan todo [música] resuelto. Las que se arriesgan, las que aprenden en el camino, las que construyen mientras avanzan. Por eso, Capital patrocina Two [música] Guys
Learning About Life. Capital, valentía siempre. Por otro lado, el ser humano también pues tú tienes una serie de recuerdos que que nunca sabes cuándo los vas a utilizar. Y yo me acuerdo que mi papá, una de las personas más inteligentes que conocía y que siempre nos los dijo a los hijos, fue una un político mexicano muy importante que se llama Antonio Ortiz Mena, que si lo gogolean por ahí vas a ver lo picudo que era don Antonio, que fue secretario de Hacienda durante tres sexenios en México, exitosísimo. Luego se fue al BID, al Banco Interamericano de Desarrollo y 6 meses antes de del secuestro por alguna situación lo fui a ver con mi papá a don Antonio y ahí don Antonio, yo se me ocurrió preguntarle una cosa, le dije, "Este don Antonio, usted es la persona que me han
dicho y en la familia siempre hemos visto como el más inteligente. ¿Qué es inteligencia para usted?", le pregunté. Defíname la inteligencia. y me contestó, "La rapidez de adaptarte a las circunstancias." Esa definición me la llevé conmigo al secuestro porque yo no sabía, pero me secuestraron. Esto fue conté en febrero y me secuestraron en agosto. ¿Cómo te agarraron? Saliendo de misa. Un día en la mañana yo era muy rutinario, corría, entrenaba para maratones. Entonces yo salía a diario a la misma hora a las 6 de la mañana. corría 45 minutos, salía, regresaba y yo que con la observación, un grupo que te quiera hacer daño, a mí no, a la familia,
porque mi papá pues era un un target, este, pues dijo, pues vigílate un cualquier hijo del de don Antonio y con eso tienes. Y el más organizado en ese sentido rutinario y y que andaba solo, sin chóer, sin protección ni nada, pues era yo el arquitecto, ¿no? Yo era el, digamos, de alguna forma el más suelto y más y más más predecible. Entonces y fui a misa y saliendo de misa, pum, me agarraron,
¿no? ¿Qué te acuerdas de la experiencia para que la gente la pueda O sea, qué qué dijiste ahí en tu cabeza? No, no, pues olvídate. O sea, llegaron cuánta gente pues yo creo que eran unos cinco, eran dos en un coche donde me metieron. Primero me primero me agarraron un cuate por detrás. dijo, yo pensé que era un amigo que me estaba bromeando, pero luego después cuando entró una pistola por acá y me dio un cachazo en la boca, me reventó la sangre. Un cachazo. Es un golpe con la pistola. Un golpe con la pistola, sí. Y este con si el metal en la boca y la sangre pues esto ya está grave, ¿no? Y entonces me jaló por atrás el otro tipo y otros tres o cuatro que estaban enfrente, no me acuerdo exactamente cuántos, me acuerdo que estaban vestidos de negro, no estaban encapuchados, pero empezaron a gritar, "Judiciales, judiciales, droga, droga, judiciales, judiciales, droga, droga." Y en eso
empezaron a sonar alarmas porque sus coches traían torreta con alarma como haciendo como simulando que eran judiciales. ¿Cuántos años tenías en tenía? 33. Entonces cuenta que la los otros testigos que salían de misa era una misa entre semana, eh, no era una misa de obligación, era misa de de de entre semana. Yo creo que habá unos 30 personas. Pero la gente que salió de ahí al ver esa escena, la versiones, pues se se llevaron a voz con unos judiciales, no no fue lo secuestraron, ¿entiendes? Entonces, bueno, ya me llevaron y han de haber dicho, pues fue un error que se llevaron a Bosco, pues que vayan, ¿no?, a la policía por él, ¿no? Entonces, obviamente pues ya cuando llegaron con mi papá, pues policía, pues no estaba yo en ningún lado.
Y yo me llevaron en una cajuela, estuve como 6 horas en una cajuela y me pusieron en el cinto adelante, luego en una cuadra me pasaron a la cajuela y la cajuela pues ahí gritaste o te quedaste. No, no, no me quedé mudo, la verdad. Te quedas paralizado. Yo me quedé paralizado. ¿Qué sentiste en ese momento? Obviamente mucho miedo, ¿no? Pues muchísimo miedo, pánico. O sea, no es como una entras como en un shock, como que hay muchas reacciones, ¿eh? O sea, ellos inclusive me cortaron la ropa en el primer coche, me cortaron toda la ropa desde los talones hasta el cuello por atrás y hasta luego le pregunté al al guardián este este que que por qué me habían roto la pie la ropa, ¿no?
Él me contestó por escrito, porque a partir de ahí nunca nunca jamás volví a oír una voz durante 9 meses. Pero por escrito me contestó este cuate que me habían roto la ropa para inyectarme un tranquilizante en caso de que me pusiera yo agresivo. Yo imagino que hay gente que cuando la agarras se pone a patalear todo. Yo no. Mi reacción fue simplemente así como que contenerme, tratarme controlar y y ya no pensar en mi familia y yo pensaba que me iban a matar porque en ese momento se habían había yo tenía registrados en mi en mi cabeza cuatro casos de secuestros, dos habían sido liberados y dos muertos. Entonces, en mi caso había 50 5050 había 50 50 en mi cabeza, ¿no? Y y había
y uno de ellos lo habían matado en una cuneta en la carretera. Entonces dije, "Puta, si este coche se para en la carretera, ya valí más." Y se paró. Y te moriste de miedo. Dije, "No, ya valió, Dios mío, ahí te voy. Este, ayúdame." Y abrió la cajuela y era para para sacar mi cartera y otras cosas y volvió a cerrar y volvió a arrancar. Me salvé. Pero bueno, pues ahí la vida, la vida se te, mira, te quedan varias cosas. Este, yo meía algunos temas así rápido para tampoco entrar en descripción de todo el evento. Si entra lo que tú quieras, pero el tema es de que en esta vida, y te lo digo, se los digo a ustedes están chavos, pues tú sabes que la estadística más exacta es que el 100%
de la gente se muere. Esta no hay duda. De ese 100% pues se mueren chavos y se mueren jóvenes y se mueren viejitos y se mueren de todas las edades. En mi familia se ha muerto un sobrino de 9 años, otro de 21 años, un hermano de 50 años, mi mamá de 60, mi papá de 80. O sea, una muestraria para que quede claro que no hay edades.
Pero yo sí creo que cuando estés al borde de la muerte, cuando estés, no sé si en la cama de un hospital o o yo sentía que me iba a morir, entonces yo sí viví, yo me sentía al borde de la muerte porque yo sí dije, "Chin, hermano, ya yo ahorita me puedo morir." digo, no sé si me vayan a matar, pero de que tuve la pistola en la cabeza y tuve estos cuates afuera de mí con con sus armas, pues sí pensaba yo que me podía morir. Y cuando sucede eso, ahí sí fuerzas a fuerzas, tomas una decisión si existe Dios o no. Ahí sí, te lo juro, no hay manera que te hagas un lado. O te tomas la píldora azul que sí crees o te tomas la píldora roja que no crees.
Estoy seguro. No hay forma de que te hagas un lado. Este te fuerza la situación a tomar una decisión en ese momento. Entonces, para mí fue importantísimo durante el proceso del secuestro es redefinir mi fe. Y redefinir mi fe es decir, oye, independientemente que me la haya yo heredado de mis papás o o socialmente soy católico porque nací en una sociedad católica y no elegí, pues mejor tira eso a la basura y elige ahorita porque es peor que te vas a pelar a lo mejor mañana. No tuviste algún arrepentimiento por ahí. o algo, perdón por interrumpirte. Tuviste algún, o sea, estás ahí al borde de la muerte, tienes 10, 20 segundos para como look back en tu vida.
¿Qué pensaste ahí? Dijiste, "Tuviste algo que te arrepientas, estabas satisfecho con tu vida si te morías en ese momento, ¿te irías en paz?" No, estab me iba en paz, pero obviamente muy dejaba muchas cosas abiertas, o sea, mis hijos tenía siete hijos, o sea, yo ahí ya tenía siete. Yo yo tuve, o sea, imagínate, en 80, estuvimos en 86 el tercer hijo, en 87 el cuarto, en 88 el quinto y en 89 dos. Entonces dicen que me secuestraron su planificación familiar para que le calmara porque llévense este güey. Pero es que tenamos muchos chavitos. Entonces yo cuando me fui me sentí un irresponsable.
No manches, pobre Gabi, el trabajo que le de mis hijos. Eso era lo que más me preocupaba, no tanto lo que yo haya dejado, o sea, porque dentro de todo, pues en la vida nuestra que nos ha tocado por a nuestra generación, pues no tampoco que hayas matado a nadie ni no me no vas a encontrar muchas cosas en tu conciencia. Si vas a encontrar muchos capítulos abiertos o que no ha cerrado y muchas cosas que pudiste haber hecho mejor o eso sí me pasaba. Chin, mano, cómo no aproveché y qué estúpido soy. Pero más de como de hoy me faltó un poquito más. ¿Qué falta de intensidad tuve en mi vida? ¿Cómo perdí el tiempo?
Este, ¿cómo es posible que estando libre no hay no haya hecho esto? Y ahorita que no puedo caminar ni un metro, no puedo hacerlo. Qué idiota soy de que no entiendes el privilegio de la vida, de la libertad. No amé suficiente, no les dije tanto que los quería. Eso sí te pasa, Bosco. Y cuando llegas al lugar del secuestro, te meten en un cuartito, ¿cómo fue? Pues me meten a un cuarto, en una cobija, me
depositan en un catre, este, y dos tipos se ponen junto a mí, me forzan a abrir los ojos y veo a dos encapuchados de blanco totalmente cubiertos con la con la capucha blanca, una bata blanca y este y unos así la bata como de doctores, uno de ellos con unas siglas que dice TKT, TKT.
El otro no. y este y empiezan a quitarme la ropa hasta que me desnudan y lo único que me dejan es el anillo casados porque pues me lo forzaron, pero no me dejé, aflojé la mano y no salió el anillo, ya me avientaron la mano y entonces pues ya me dejaron ahí sentado. Ahí estaba yo como muy espantado de y me di cuenta que era un cuartito chiquitito. Era un cuartito de 1 m de ancho por 3 m de largo, forrado debajo alfombra plástico con fo arriba, muy chaparrito, de 1,90. Yo soy yo soy chaparrito, mido 170. Pues esto estaba bien para mí, pero para un cuate como pues tú no hubieras cabido, Nico, yo creo.
O sea, yo sí estoy. Yo que hasta me midieron a mí, dijeron, "Estos son chaparritos los Gutiérrez. Este sí cabe. Este, el piso, pues el Inoli, un excusadito al final de para ir al baño sin agua. tenes que jalarlo. Había una cubeta de agua para jalar el excusado. Y me dejaron ahí unas instrucciones. En las instrucciones decía, este, usted está secuestrado. Espero que su familia responda rápido. Este, usted tendrá derecho a una a un libro, a una cubeta de agua y a tres tres comidas, ¿no? Y medicinas que necesite. Todo por escrito. Nosotros no podemos hablar. Usted puede escribir y me dejaron una pluma big y unas hojitas. No estaba yo con una cámara en la puerta de había una puerta y todas las más paredes en la puerta partía por mitad.
Ya la parte de abajo no se abrió. Lo de arriba era un ventanuco que se abría y había una cámara de video. Por la cámara de video yo los llamaba así con la mano, se acercaba el encapuchado y yo ya le podía preguntar, ¿no? Él le preguntaba hablando y él me contestaba por escrito, "Sí, no, poquitas frases." O sea, él tampoco se explayaba, pero me contestaba, "Sí, no, o no sé o así." Y la puerta, por lo que veías, ¿era un vidrio o no? No, no. La puerta era sólida. O sea, ¿cómo te comunicabas con él? El cuarto, me lo imagino, está la cámara y no el cuarto es cerrado, tres paredes cerradas. Abrían ellos, ellos abrían hacia hacia ellos. Una ventanita chiquitita e de 40 cm por 80 arriba de la de la puerta. Ha cuenta que la puerta era como caballeriza partida por mitad. Lo de abajo nunca se movió y lo de arriba estaba una ventanita
chiquita y luego un fijo. En ese fijo había un cuadrito de cristal donde había una cámara de video muy rústico, ¿eh? Y luego ya después este sólido y luego una ventanita. Entonces, por ese cristalito que se que se veía en una frenela roja una cámara, yo les hacía señas y me hac un ruido como diciendo, "Ya te escuché así y ya me oyeron." Entonces, en cuanto ellos ponen, ahora yo podía oír poquito porque ellos me pusieron una bocina con música para bloquear mi oído. La la misma misma la misma que yo, o sea, la misma que yo estaba usando oyendo en el coche, que era, según yo, la estación de la Tropicú, resulta que era un cassette grabado por los dos lados con la tropicú, con todo y anuncios y eso me me lo pusieron en una grabadora
de Auto Rewind. Entonces daba vueltas las 24 horas el cassette con un volumen bastante alto porque eso hace que tu el único sentido que sale de ese cuarto es tu oído, porque todos los demás se quedan. Tu oído pues se queda ahí, entonces te lo tienen que bloquear. Entonces se veían unos hoyitos como taladrados en la puerta y afuera una bocina seguramente pegada ahí, ¿no? Y las 24 horas prendida. Sí, las 24 horas. ¿Y cómo te afectó no poder tener ni un minuto de No tenía luz? No s, no sé, no sabía si era día o noche. Tenía un foco que ellos prendían a su discreción. Yo no tampoco tenía el control de la luz, o sea, yo no podía prender y apagar. Ellos prendían y apagaban al contentito. Un güey de repente no le gustaba prender, no prendía. Llegaba cambio de guardia, lo prendía,
pedía luz y no me pelaba. En el rato otro sí me pelaba. Había unos buenas ondas, otros no, que no eran buenas ondas. Y tu cuerpo sabía que era noche y que era día o comías como en siestas al principio. Al principio no. Al principio decía yo no. Al principio fue un un desastre los primeros días porque duermes, te levantas como que no te organizas. Después, como al tercer día dije, bueno, que voy a empezar a contar tres comidas y me voy a dormir un rato y cada comida voy a hacer un hoyito en la pared porque con el tacto yo sé descubrir aunque esté de oscuro, aunque apaguen la luz, voy a detectar el hoyito. Entonces, tres hoyitos y ya. Un día. Otros tres hoyitos, otro día dos, tres hoyitos, otro día. Al rato pues este vino el interrogatorio, me empezaron [carraspeo] a preguntar cosas demasiado íntimas sobre Gabi, mis hijos y cosas horribles.
¿Y por qué querían esa información? Pues por chantajar, por tener información de chantaje, yo creo, para romperte algo así, para romperme a mí y para chantajear a mis papás, yo creo, porque de que sabían todo, de que sabían todo, pero a mí me rompieron más porque si a ti te dicen, "Oye, dime cuánto pueden pagar por ti, pues ponle que lo digas." Pero si te dicen, "Oye, no, a ver, descríbeme a Gabi, descríbeme a tus hijos chiquitos y a qué kinder van y dónde va el s tu esposa y dónde se corta
el pelo y en qué coche va." Pues ni madre, no les voy a contestar. Entonces ellos te empiezan a a presionar y cuando contestas cualquier cosa, aunque no sea todo, porque contesté así, pues me deprimí horrible. Me quedé como 15 días tirado en el suelo sin comer. Pues no, porque me iba muerto, pero sí tomando agua. Sí, yo creo agua del jarrito me echaba agua, alguna mordida, una manzana. ¿Y qué pensabas en ese momento? No, yo me quería morir. Yo en ese momento estaba ya deprimido. Estás drogado con la misma Te vas, te vas yendo, te vas yendo, te vas yendo, te vas yendo, te vas yendo, te vas yendo hasta que pues ya piensas poco, sueñas, es como un zombie.
Sí. Entonces, mis hermanos, pues ya habían pasado como 16 días desde el secuestro y este y entonces los asesores de mis hermanos les empezaron a decir, "Oye, no ofrezcas nada hasta que no te manden una prueba de vida de que está vivo Bosco, porque ¿qué tal si ya lo mataron? Te están ofreciendo, ¿cómo vas a ofrecer sobre un cadáver?" No, entonces pídele que te manden pruebas. Eso me ayudó porque obligó a los secuestradores a a tenerme en buenas condiciones para sacarme una foto porque no lo ese cuate que estaba en el suelo lleno de porquería, no ya ni me paraba ni pir al baño, entonces estaba todo horrible. Entonces ellos han de haber dicho, "No, pues este cuate no le voy a sacar una foto así." Entonces
fue cuando un cuate entró, me dio un me echó un cubetazo de agua, tal y fue cuando me me dijo, "Hoy es 15 de septiembre, puede usted tomar lo que quiera." Entonces yo de alcohol. Sí. Entonces yo le dije, "Mire, si me trae un vaso de vidrio porque quiero un drink, pero en vaso de plástico no, porque tenía un vaso de fom flotando ahí en la cubeta." Le dije, "E un vaso de fom no se me antoja."
un vaso de vidrio, le acepto un drink y me dice, "¿Qué quiere un whisky?" "¿Cómo lo quiere?" Le dije, "Un vaso jabolero alto, lleno hasta arriba de whisky straight con un hielo grande." Y me dice, "¿Qué marca?" "Chivas, por favor." Pero le cobras, per le cobras regalías a Chivas. Y entonces este se fue este güey ya como a las 3 horas yo diciendo, "Dios mío, que sea verdad este güey, que sea verdad. es que ahorita sin el que me voy a morir, güey. O sea, el que me va a levantar, me voy a relajar, me voy a poner un cuetito sabrosísimo, ya no voy a oler a porquería. Olía todo horrible adentro, no había drenaje.
El alcohol me va a purificar, ¿me entiendes?" Entonces llegó el whisky famoso, me lo pusieron a 3 m de distancia, me arrastré como loquito para agarrarlo. No puedas caminar. No podía caminar. Ya llevabas acostado, pues 10 días acostado. Entonces me me arrastré, estaba entumido, me arrastré, bajé el bajé el el vasito y lo empecé a arrastrar hacia atrás y ya que estaba yo al fondo del cuartito, lo agarro y empiezo así. Dios mío, qué rico el whisky. Ya sabes, te empecé a chiquitear el whisky. Dije, aventaba el vaso para abajo, el hielo para abajo, se regresaba. Ya cuando lo estaba tomando, oigo mi conciencia que me dice, "Ofréceme el whisky." Pues un reto, ¿no? Yo, ni madre, ¿cómo te voy a hacer el whisky?
Entonces yo empecé platicar así con mi conciencia y le dije, "Dios mío, ¿cómo crees?" Digo, "Te ofrezco, te ofrezco mi secuestro. Eso no depende de ti", me decía mi conciencia. Eso no depende de ti hagas, güey. Eso no lo puedes ofrecer, güey. Bueno, te ofrezco no ver a mis hijos. tampoco depende de ti. El whisky es lo único que depende de ti. Es más, el límite de tu libertad es si te tomas o no te tomas el whisky que es lo único que depende de ti. Todo lo demás viene incluido. dije, no manches, mi whisquito.
Pues okay, entonces me hinco y tiro el whisky a la excusa. Y que era como una manera de demostrarte a ti mismo que tenías todavía mejor. Sí, porque un cuate derrotado que decía, "Soy una porquería a lo mejor encontré valor, ¿no?" ¿Y por qué te sentías como una porquería si estabas viendo algo que no fue a base, una consecuencia, no fue a base de tus acciones? Por el interrogatorio. Me siento un traidor por haber contestado. Eso es una depresión bastante típica. se llama PW Syndrome, que es cuando a un soldado lo agarras y lo haces cantar, le viene depresión porque es porque rompiste su estructura de valores. Yo soy leal a mi familia hasta la muerte, ¿no? Y cuando estás
chillando ahí cantas, ¿no? Que bien, tú te sientes un un cuate muy mal. Eso te sientes, o sea, no te puedo explicar, pues es lo que sientes. Y entonces al al tirar el whisky me empezó a pegar en en el excusado. Eres un eres un eres un eres un eres para qué lo tiras, güey. Pero me sentí valioso, es lo que contestando dije, bueno, después de todo no soy una porquería. una porquería porque me atreví a hacer esto y y para tener el valor para hacerlo quiere decir que algo valgo y sobre ese valor pues voy a edificar mi regreso. O sea, mi autoestima que estaba derrumbada como que ahí agarró un valorcito y sobre eso empecé a edificar mi regreso
de mi autoestima. Pues Bosco, hay un pasaje de Víctor Frank que queríamos tocar desde el principio de esta de esta plática, que alguien con un significado puede mover el mundo, o sea, encuentra el valor para mover el mundo. Y esa teoría la saca justo en el holocausto Víctor Fran. Sí, sí. Yo creo que yo me identifico muchísimo con ese libro. La verdad, la libertad está dentro de ti, o sea, libertad no está en la reja, ni en el secuestro, ni en las paredes, está en tu cabeza. Y este y yo creo que pues de ahí del de Víctor Frankl salió pues todo el tema de la psicoterapia y todo el rollo y yo en el procedimiento que más o menos
yo hice por así porque te lo prometo que yo sí creo f pero mucho en la fuerza de la oración de la gente de afuera. O sea, había muchísima gente rezando por mí y yo también le estaba metiendo dura la oración y yo lo que no es casualidad y yo me fui por el camino correcto a tal grado que cuando yo salí me llevaron al psicólogo
y mi papá le dijo, "¿Cuánto tiempo va a tardar en sanar?" Y el doctor dijo, "No, nada, porque nunca lo hirieron." Y nunca lo hirieron porque él se hizo autoterapia dentro del secuestro. y yo arquitecto autoterapia, pues qué voy a saber de eso yo no sabía de psicología nada. Fue un tema, yo siempre dije, fue un burro que tocó la flauta, pero pues la verdad es que pues no es casualidad. Entonces, bueno, pues un cuate que puede decir es casualidad, te fuiste por ahí por supervivencia. Bueno, okay, también puede ser, pero el caso es que me fui por el camino correcto y y hice cosas que tenía que haber hecho en ese momento. Por ejemplo, la segunda cosa que es bien importante es tomar conciencia de que en esta vida tú te le debes a la gente que te quiere, o sea, no estamos
solos. El hecho que tú estés bien afecta a muchísima gente. Te llevas de patas a mucha gente. Si tú te haces ahorita drogadicto, por ejemplo, te llevas de patas a mucha gente. No es una decisión unilateral que diciendo es mi vida, yo decido. Eso es muy egoísta, ¿no? Y yo ahí en el secuestro yo dije, bueno, pues a ver, yo quiero una carta de mis hermanos. Si es imposible pedirle a mis hermanos que me manden una carta. Se lo dije al Tecate,
me dijo, "Vente, me cerró la puerta. Entonces dije, "A ver, no es muy importante la carta que yo le escriba a un hermano ahorita a la que mi hermano me escribía en este momento. ¿Por qué no le escribes a tu hermano secuestrado?" Entonces le puse una carta a mi hermano y luego me la autoleí. Y en esa carta que me autoleí decían cosas muy importantes. Decía, "Querido hermano, antes que nada te quiero decir que tú no estás secuestrado. Tu familia está
secuestrada. Este no es un problema personal, es un problema familiar y lo vamos a resolver todos en equipo. Por eso nos hemos destruido la chamba y tu hermano mayor tiene [carraspeo] el tema de la lana y el otro hermano está en la empresa y el otro hermano está con tu jefe y el otro hermano está con tu hermana y otro hermano y y así y a todos les puse más o menos un rol que no la verdad no estaba tan equivocado de lo que estaba pasando afuera, pero tú
Bosco, eres el más importante del equipo porque eres el único que puede cuidar el fruto de nuestra preocupación que eres tú. Por lo tanto, no te queremos así simplemente bien a tu regreso. Te queremos perfecto, güey. Perfecto de cuerpo y perfecto de alma. Si no llegas perfecto, traicionas al equipo. Y yo que estaba sensible a la palabra traición con el tema del interrogatorio, dije, pues, oye, todo menos traicionar, cabrón. Y si esto me suena lógico, que esté pasando quea lógico, pues entonces voy a actuar así. Y si ellos están ahorita deshaciendo por rescatarme, como seguramente así están.
Y Gabi de seguro está es superagobiada por mí porque pues su marido está secuestrado y mis hijos van a estar sufriendo por su papá, pues yo no los puedo dejar en mal y no puedo abandonarme. Entonces si me busco, si te quieres suicidar, ahorita no es el momento, güey. O sea, después ahorita no. Ahorita te le debes a tu familia. Ya, ese equipo que está como un proyecto a sacar al secuestrado, ¿no? Es como Savid Private Ryan, ese es el proyecto. Private [resoplido] Bosco. Sí. Entonces, no puedes tú en Pero eso esto me ha ayudado mucho en la vida porque tú cuando me invitaste al podcast me hiciste, "¿Y cómo ha funcionado o cómo has traído pensamientos del secuestro a tu vida diaria?" Bueno, pues
esa es una de ellas que yo le he dicho siempre a mis hijos, digo, "Oye, piensa en el contexto de toda la gente que depende de ti, no solamente cuando estás soltero en una familia y más cuando te empiezas a casar, ¿no? empieza a tener unos roles sociales y roles familiares en donde tu responsabilidad ya deja tu sociedad, México, tu sociedad, tus amigos, te los llevas de patas, ¿no? El el mal ejemplo influye en los demás. el el que te portes bien no solamente es bueno para ti, sino es bueno pues porque haces bien a tu sociedad y bien a la familia, ¿no? Digamos una cosa, lo que platicamos de los valores que ahorita decíamos de del catolicismo, te hace buena persona.
Pues mira, yo creo que yo creo que lo importante, o sea, lo importante es que seas lo más perfecto como quiera ser como persona. Lo más perfecto. Para mí lo más perfecto, si entrando en un tema que no se entienda como una cosa cursy, lo más perfecto es el amor. ¿Qué es eso? Es el olvido del del famoso egocentrismo que ahorita la verdad porque pues domina. Hay mucha gente narcisista en este mundo que no piensa en otra cosa más que su propio bien.
Y eso pues lo ves pues tanto en el capitalismo como en el socialismo, ¿no? Si puedes ver líderes socialistas dictatoriales con ganando muchísimo dinero contra los pobres pobres o capitalistas que les vale gorro a sus empleados o en las familias también. cuates narcisismos que no pasa de ahí el amor propio, o sea, y creo que está en tu mejor interés eh tener una consideración por los demás porque te va a ser más feliz. Pues sí, pero además pero además te te crece como persona, o sea, creces tú como persona. Y además hay otra cosa, mira, la libertad, hablando ahorita de Frankel, por ejemplo, eres más libre mientras elijas mejor. O sea, tus
elecciones son, eres más libre mientras tus elecciones sean mejores a que si tus elecciones son peores. Te voy a poner un ejemplo. Si tu elección, por ejemplo, es la porque dices, "Yo quiero hacer lo que yo quiera y por eso soy libre y yo soy libre de hacer lo que yo quiera y por eso me drogo." Esa elección te va a esclavizar más a que si no la hubieras elegido. Por eso, a fin de cuentas, la libertad depende de que lo que elijas sea el bien lo más lo más bueno posiblemente. O sea, dentro de las opciones, si eliges mejor, vas a ser más libre. ¿Sí te hace sentido eso?
Sí. O sea, hay decisiones, hay decisiones que tomamos y usamos nuestra libertad y nos quitan el futuro de ella, ¿no? Y te y te esclavizan. Por ejemplo, ejemplo drástico, las drogas y de repente vuel un esclavo a ellas. Si no cuidas tu cuerpo, de repente te vuelves un esclavo a tu salud. Este, deudas, te vuelves un esclavo al dinero. Exacto. Exacto. Entonces, bueno, entonces eres hay una hay dos, por ejemplo, vida o muerte, pues eliges la vida. bien o mal, pues eliges el bien. Y ahí empieza un poco el tema filosófico. Si el bien sobre todas las cosas es Dios, en la medida que te vayas al bien, eres más libre a que te vayas al mal, ¿sí me entiendes?
O sea, ponle a Dios la figura que tú quieras. El bien sobre todas las cosas, mi Dios, el tuyo, ¿quién sabe? y el mal sobre todas las cosas, pues el el personaje que tú quieras que muestre el mal. Bueno, en la medida que yo elijo a este bien, soy más libre. Eso es lo que yo quiero decir. Es lo que yo te quiero decir. Entonces, yo yo creo que eso es eso es un poco el tema, ¿no? O sea, hacerte mejor pues en el en el pensar en los demás pues siempre te hace mejor. Salir de ti mismo te hace siempre mejor. Entonces estabas día que 50 cuando agarras valor que no pues yo empecé agarro valor, me organizo, empiezo a decir, bueno, pues
mi meta sí es estar por mi familia, tengo que estar bien y entonces voy a estar perfecto. ¿Qué día es esto alrededor de secuestro? Pues yo creo que por ahí del día 30. Entonces digo, pues okay, hago un plan de vida. O sea, hice un plan de vida en hojita, que te digo que para un arquitecto pues es complicado porque no domino las ciencias humanas, pero bueno, pues por supervivencia puse tres filas de de estar bien. La primera fila es salud mental porque no quería volverme loco. La segunda fila es salud física porque tienes que cuidar tu cuerpo, ¿no? Esa la dividí en dos, alimentación y ejercicio. Y la tercera que es, puse, haz algo. ¿Por qué puse eso? No sé, pero eso puse.
Y dice, y decía una cosa, aprovecha el tiempo que es oro aún dentro de estas circunstancias. O sea, aún aquí en donde piensas que estás perdiendo el tiempo, aprovecha el tiempo. Puedes mejorar como persona ahí adentro, ¿no? Y aparte otra cosa, capta evidencia que puedas, porque cuando salgas quieres ser útil en la investigación de quién te secuestró. Entonces cada minuto tenía una bitácora de ruidos. Entonces, helicóptero, helicóptero tal día. Yo tenía mi calendario con mis días y yo quería decir, "Oye, güey, ¿quién te secuestró?" quién sabe. No, no, no. Seme útil, güey. Ah, pues mira, por septiembre, más o menos, en esas épocas pasó un helicóptero. Pues ve, vea la bitácora de esa zona por ahí. Un helicóptero, güey. Esa zona estaba por ahí. Oye, había coches como a 200 m, ta
tal, tal. Taponamiento de coches, no sé, todo lo apuntaba. Bitácora de ruidos. ¿Y dónde guardabas eso? Para que no te cacharan o pegar. Atrás del atrás de la del de la pared. ¿Te pegaban o no? Nos pegaron una vez antes del interrogatorio y ya no se volvieron a meter. Okay. ¿Y cómo era el el carácter de estas personas? ¿Veías que tenían algo de simpatía? ¿Sentían algo? ¿Estaban fríos? Fríos. ¿Los veas a los ojos o traían lentes? No estaban concha capucha y poquito, pero sí te puedo decir que percibes perfectamente la vibración de las personas y percibes que por ejemplo Tecat era una buena persona dentro de todo él la verdad es que buena persona, pero sí tenía unos hijos de la fregada que era uno del tenso que era un hijo de la fruta, que era el más agresivo, que hacía catas de karate en
la azotea y lo escuchaba y luego venía muy agresivo y aventaba la cubeta y o sea muy mal humoriento. Otro que casi estaba, puedo decir que estaba permanentemente drogado, que era un cuate que yo le decí el muchacho que venía con los ojitos así rojos, rojos, así que mal podía levantar la cubeta. Otra que era una un cuate muy débil que acabó siendo mujer, pero yo nunca nunca sospeché que era mujer, pero era mujer, pero era una que yo le decía el greñas porque abajo de la capucha tenía el
greñas, pero era bastante también parca. O sea, que yo nunca hubo una penetración a nivel humano de decir, "Qué buenas gentes." No, nunca hubo una empatía humana. Hubo hubo pues sí unos personajes ahí, este sí una conexión a lo mejor con el Tecate con el que de repente pedí cosas y y me concedió, por ejemplo, la Sí, le organicé las comidas porque me estaban dando de comer muy mal y yo le dije, "Me van aquí me voy a envenenar y me van a drogar." Que ande bien o qué. Pues es que yo le le dije, "A ver, Tecate, yo me acuerdo que en los aviones decía, en esta vida uno no obtiene lo que lo que merece, sino lo que negocia." Entonces yo dije, "Yo tengo que negociar aquí dos cosas." O sea, le dijiste el Tecate, ¿no? Yo me acordaba de ese anécdota.
Ah, okay. Yo pensé que lo habías dicho de Tecate. Oye, no, no, no daba para tanto mi conversación con él, pero yo me acordaba en los en las en los en los aviones que yo veía esa frase, yo dije, "Tengo que negociar dos cosas. Tengo que negociar la alimentación, tengo que negociar una cosa que se me ocurrió ahí que existe que se llama el margen de seguridad. El margen de seguridad según lo que yo viví, yo lo defino. Es un término financiero, si no me equivoco, no hay un libro que se llama así, ¿no? Pero yo lo veo, yo lo veo más práctico. Si ahorita empezara a temblar y se empieza a romper ese techo, salimos corriendo porque tu margen de seguridad se adelgaza y el ser humano huye de las de las de
los eventos con poca seguridad. Si ahorita empiezan a balacear afuera, nos movemos de aquí, nos vamos a refugiar a la escalera porque te sientes agredido con el escaso margen de seguridad. Yo estaba en un miedo permanente con cero seguridad y tenía que negociar un poquito de seguridad, un poquito de seguridad que me dejara dormir y por otro lado tenía que dar el alimento que me daban daban puras porquerías. Entonces aproveché las dos
cosas. La primera fue. A ver, Tecate, quiero preguntarle. Yo estoy aquí, usted está aquí porque quiere dinero. Yo estoy aquí porque quiero regresar a mi familia. Yo no me voy a oponer a que usted obtenga su dinero por mí, pues hable con mi familia y que le paguen y a mí pues deme chance de regresar con mi familia. Entonces no tienen que andar porque me ponían los en los papeles, me ponía, "Señor Gutiérrez, el sábado lo ejecutamos. Si usted pues ya no me tienen que decir eso. Si quieren decir, quieren que yo a mi familia le diga lo que quiera, pues le paso los videos que quiera, pero a mí ya no me ande amenazando.
Pues nada, vamos a el tiempo que usted va a pasar aquí también secuestrado como yo, porque tiene que cuidarme. Le hiciste eso al tecate. Sí. ¿Y qué cómo qué hacía de cara? Pues aquí se quedaba serio. Entonces, el tiempo que nos toque vivir aquí vamos a pasar lo menos mal. Entonces usted respete mi vida, yo respeto sus su dinero y ya se acabó. Yo no no voy a meter con ustedes, no meter con Está de acuerdo. Me hace órale. Le hago así y sale el guante y me da la mano con el guante, ¿no? Con el guante, un guante de látex de plástico.
Perfecto. Entonces dije, bueno, ya tengo un margen de seguridad. A eso me refiero. O sea, es diferente al día siguiente amanecerte con ese handshake que no tener el handshake, aunque sea un handshake. Bueno, y luego el alimento. Quién se si me haya ido a sobrevivir, técate, porque ayer me dieron salsa, picosona y en el fondo yo no quería que me drogaran y yo no quería enfermarme y yo le puse una dieta. Le dije, "Mira, compre cereal, brown flakes, ol brano, fibra uno. Yo era maratonista, sabía lo que tenía que comer. Compre fruta, píquela. Hágame un cóctel de frutas tres veces algu mediodía y noche. Deme proteína al mediodía, un pesado, un pedazo de carne, pescado o pollo hervido, hervido en hoyo express sin sal. Porque dije, ¿para qué quiero condimento? Porque ahorita me mezcla de
un Vum, algo, no, prefiero así raw. Entonces funcionó muy bien la dieta. Bajé 16 kg, pero estaba fuertísimo. Me puse superfuerte. ¿Qué hacías ahí en el día a día? ¿Cómo era un día normal? Un día normal. Amanecí en la amanecí, bueno, ya cuando me organicé, porque ya después me puse a contar cassettes, que los cassettes eran mis mi reloj. Si se llega a eso, ¿no? No has no sabes eso sí sabes que yo el reloj lo llevaba con los cassettes y lo hacía porque no había manera de espaciar mis comidas. O sea, a veces me dan ganas de comer en la mañana, luego al rato me daba hambre, pedía la comida, pero cuánto pasó de la comida y la al desayuno, pues no sabía. La música también me tenía loco.
Entonces empecé yo a a contar cassettes y de esa manera espaciaba mis comidas. Entonces, yo hacía, si los cassetes yo suponía que eran de media hora, pues yo tenía que estar 8 horas dormido y 16 horas despierto. Son 32 castés de actividad. Esos 32 cases de actividad pues lo separé. Dibujé 32 bolitas en la pared y puse desayuno, comida y cena separados adecuadamente. Y luego le puse media hora de oración en la mañana, bueno, arreglo de la del cuarto y desayuno en la mañana. Me despierto desde que prenden la luz. Ellos prendían la luz a una determinada hora. Este, que después me dieron relojito después de Navidad y entendí que eran las 10 de la mañana. Me prendían la luz a las 10 de la mañana, me la pagaban a las 2 de la, o sea, 10 de la mañana, prendían la luz y me la pagaban a las 2 de la mañana. Yo dormía
de 2 de la mañana a 10 de la mañana. Bueno, bueno, por eso, por eso pues lo entendí al principio, perdí en la luz, lo organizaba mi cuarto, luego oración media hora, oración mental media hora, platicando con Dios. Dios mío, aquí estoy. ¿Cómo ves? ¿Cómo le hacemos? ¿Qué hacemos? tratando de rascarle a ese Dios que yo creo y que a veces no te comunicas con él. Y luego después tenía una Biblia porque este había pedido una Biblia y me había asegurado que fuera una Biblia católica porque me me trajeron una Biblia católica. Entonces rezaba media hora de la Biblia en la mañana.
Luego reza, otro cassette, Rosarios, luego otro cassette, la misa de la mañana, la meditaba. Tengo puras cosas de oración y el ejercicio cuando entraba en la tarde. ¿Y qué hacías? pushups o hacía 3 horas de ejercicio diario, hacía hora y media de jogging estacionario que tres cassets que equivale como a 12 km corriendo y pero así era con las rodillas hasta el pecho en estacionar una hora y media hora y media sin la verdad no me falló ni un día luego hacía otra hora y media de lagartijas en el excusado, bueno, abdominales en el excusado, las piernas atoradas en el escu abdominales muchísimas, hacía muchísimas push-ups, luego me colgaba de una solera que estaba en estaba sujetando el f del
techo, logré meter mis dedos y hacía dominadas, pero llegaba, acabé haciendo repeticiones de de 60 dominadas. Qué locura. 60 dominadas. ¿Y el libro qué pediste? Dijiste al principio que te habían dado un puros libros religiosos, la verdad. Yo, ah, te los puedes cambiar. Sí, pero traía la Biblia, entonces pedí un libro. No, ya tiene la Biblia. No, digo, ese no es un libro, ese es un libro de consulta. Deme un libro de de ver. Pues, ¿qué quiere leer? Pues yo, la verdad, yo l ya llevaba 9 años en el Opus de Yo dije, pues quiero leer a San a José Marí que iba de Balaguer. Pues era mi era donde yo estaba, pues bueno, sigo estando. Traigame libros de San José Marco. ¿Dónde consigo? Pues en la librera parroquial. Me trajeron uno y luego otro y otro y otro y luego al rato
que me acabe todos los libros de San José María le dije, "Ahora tráeme tráigame a Santo Tomás de Aquí." Y me contesta, me pone Tecate, "No, prefiera San Agustín, es más dialéctico." No, está bien. Santo Tomás [risas] decir que era socialista ese güey. Era de la teología de la liberación, era jesuita. Bosco, luego llega Navidad y dices que ahí hay un cambio entre los secuestradores y tú en términos de la relación. Pues es que me propongo a partir de octubre me propongo ser apostolado con los secuestradores porque recuerdo que mi mamá me decía, "Es que tú tuviste un sueño de chico que estabas en el infierno y mi mamá toda la vida me lo estuvo recordando.
De chiquito llegué con mi mamá y dije, "Mamá, es que sueño que estaba en el infierno." Y lo sorpresivo es que mi mamá no me batió porque una mamá le dices eso y dices, "Ay, mi hijito, no pienses en tarugadas." Mi mamá, "No, ¿y qué qué soñaste?" Ah, pues que un tipo me estaba insultando en el infierno. Eres un imbécil. ¿Y qué le contestaste? Pues que por qué me insultaba. ¿Y qué te dijo? No, es que yo estoy en el infierno porque yo sí fui malo en la vida y tú estás en el infierno porque no ayudaste a nadie, porque fuiste un egoísta. Entonces, si tú me hubieras ayudado a mí, los dos estaríamos allí arriba. Y cuando eso se lo dije a mi mamá, mi mamá me dijo, "Ah, pues le acabas de atinar a tu responsabilidad como cristiano. Porque un cristiano no es es una moneda de dos caras", dijo mi m. En una cara se llama santidad personal y otro lo se llama apostolado. No hay santos egoístas.
Entonces ese sueño que mi mamá en cartas me lo recordó cuando me casé y me lo recordó tal, pues mi mamá se acaba de morir 3 años antes del secuestro y pues ahí me acordaba de ese sueño y entonces dije, si no voy a ser el güey, que me muera y que me aparezca en el en el infierno el tecate y me diga, "Eres un imbécil, güey, porque yo estoy aquí por secuestrador, pero tú aquí porque no pasaste de tu perfección
personal, güey, y acabaste perfectito en tu egoísmo, pero nunca viste atrás de las manos de los secuestradores a hijos de Dios que somos igual que tú, güey. Estamos equivocados, pero nunca nos los dijiste. Entonces, ya cuando piensas esto, ya valiste madre porque tienes que ayudar, ¿me entiendes? Cuando piensas eso, ya valiste madre. Entonces dije, ¿cómo le hablo de Dios a los secuestadores? Pues entonces había una frase en un libro de San José Escriba que dice, "Para cualquier cosa en esta vida, tres pasos y, o sea, tres, si quieres garantizar un éxito en algo en la vida, tres pasos.
Número uno, oración, rézale. Número dos, ofrece algo. Por eso, mortificación. Ahorita hablo de mortificación. Y en tercer lugar, en tercer lugar, la acción. Entonces, perfecto. Empecé octubre rezando por los secuestradores para que Dios suavizara su alma un poquito y luego después, noviembre, pues empecé a quitar la sal de los alimentos por los secuestradores, ya no tomaba sal y luego pues no pan y luego coca y para también
estar más flaco, pero también que ayudar eso a que por estos cuates y luego ya llegó diciembre dije pues es la acción, pero nunca sabía yo y se me anticipó Navidad porque mi calendario de cassetts cuando era 18 de diciembre, resulta que me entró un periódico para que yo sacara una foto a mi familia y en y decía 24 de diciembre, el New York Times. Entonces dije, "Puta, ya es Navidad." Entonces ese día dije, "Pues a fuerza, relaxción." Entonces le pasé por abajo del de la del de la de la puerta un papelito que decía, "Se guardianes, hoy es Navidad, todos somos hijos de Dios y a las 8 de la noche vamos a rezar." Entonces los pasé por abajo. Pasaron como dos tr horas y de repente pues abrió la puerta. Yo estaba desnudo todavía y hizo así el
tecate. Me acerqué con la Biblia en la mano y estaban los cinco secuestrados afuera de la ventana y me pone Tecate adelante. Y yo pues, ¿qué les digo a estos güeyes? ¿Qué les digo? Entonces digo, pues no les leí el evangelio del día que ya lo tenía separado, pero se quedó callado. Apagaron la música. Así es un despacio así como medio raro. Entonces les platiqué cómo se vivía la Navidad de mi casa con mi mamá, que era superpados y como el niñito Dios lo consentíamos entre todos los niños y lo todo el rollo de la Navidad de cómo se vivía en mi casa. Y luego se quedaron callados. Dice, "Bueno, ¿por qué no rezamos un padre no estudi Marías para por el bien de sus familias?" Eso está muy cañón porque estabas
deseando el bien a los secuestradores. Sí. A sus fam a ellos y a sus familias. Para ellos no fue un golpe como F. Pues yo que sí. Entonces me puse yo a rezar esperando que ellos contestaran. No contestaron nada. Yo me autocontesté el Padre Nuestro y yo me autocontesté las 10 Aves Marías. Pero acabando de rezar las 10 A Marías dije, "Muchas gracias, felicidades." Y uno por uno pasó. y me dio la mano, pero con lágrimas en los ojos. Entonces, en ese momento, te lo prometo, que no sabes la felicidad o la satisfacción que te da a ti como persona. O sea, wow. O sea, dices, "No manches, les toqué los corazones." Y me sentí muy cañón. O sea, te lo juro, no es ningún exageración que ha sido la Navidad más feliz que
pasó en toda mi vida. sin nada material, nada material, chambeando por mi jefe y ayudando a los demás. O sea, es la Navidad más feliz de toda mi vida. ¿Y cómo cómo le hiciste para tener esa ese mindset como esa empatía para perdonarlos? Y y es que nunca nunca he sentido remordimiento por ellos. O sea, yo dividí en mi cabeza, yo dividí en mi cabeza, o sea, yo siempre pensé, pobres cuates, me dan, o sea, primer lugar sabía perfectamente bien que ellos no eran los secuestradores primarios, sino que eran guardianes. Eso sí lo
tenía yo muy claro, que a lo mejor había habido otro cuate que estaba a lo mejor viajando, pidiendo mi rescate, porque mis hermanos acabaron viajando en Madrid y en Argentina, en todos lados buscando el rescate de Bosco. Esos eran los verdaderos secuestradores. Yo yo entendí muy rápido que estos cuates eran realmente mis guardianes y que cuando me abrieron la cajuela en la carretera fue para cambiarme de manos. Me cambiaron de manos los que me agarraron a los a los
guardianes que me cuidaron. Y luego empecé a sentir cuando se acababan las fotos que había una existencia de un segundo grupo que eran los de comunicaciones. Entonces había el grupo de los guardianes que me cuidaban, el grupo de comunicaciones que venían por las fotos y se las llevaban y el grupo de negociadores que estaban en negociando con mis hermanos. Todos estos cuates le decía, "Puta, pobres güeyes, seguro son unos chavos que les han de verdad dado ahí una lanita por cuidar a otro güey. Están echando a perder su vida porque están entrando en caminos del crimen que a lo mejor sigan a una lana nunca van a salir de ese camino." Y y además en los diálogos que en la contestación esa de Tecate de que no prefiera San Agustín, sabía que era un cuate formado, sabía que era un cuate
que igual tenía cierto estudio, pero pues totalmente equivocado. O sea, la verdad que y en el fondo, en el fondo yo estaba rezando un chorro, sabía que mi familia estaba sufriendo, pero también estábamos muy unidos, rezando muchísimo, que finalmente este finalmente nos estaban haciendo mucho bien a mi familia y a mí. ¿Por qué? ¿Por qué mucho bien? Porque nunca habíamos rezado tanto. Seguramente nunca habíamos estado tan unidos. Y nunca habían estado tan cerca de Dios, yo creo, como en ese momento, o por lo menos yo. Y nunca había estado yo tan estable en mi vida, o sea, con paz interior como la sentí en ese momento.
Hablando de paz, me interesa muchísimo. Estás en una situación donde en cualquier momento situación posible y y no solo de cosas físicas, sino en cualquier momento te podrían haber matado y sentiste una paz profunda. ¿Cómo funciona eso? Es que es que funciona. A ver, eso tiene que ver mucho con la fe y no sé si es un tema que ahorita podamos tocar o o después, pero cuando tú realmente te abandonas en manos de Dios, a ver, yo dije, a ver, Bosco, tira la basura tu fe. Es una idea que yo quiero terminar a ver si puedo, porque no quiero tampoco echar larragarme. Pero a ver, Bosco, tira tu fe. Eso pasó un momento dado y vuelve a construir una fe, ¿no? Yo aquí sí te quiero poner una rayita aquí. No te quiero decir que tú
pienses así ni ni Pascual. Esta es una rayita de libertad. Tú haces la tuya, tú haces la tuya, yo hago la mía, ¿no? Y es lo que yo pensé. Porque en la fe no nadie va a pensar por ti. Tú vas a pensar por ti, nadie más va a pensar por ti. Eso estás solo tú. y yo estaba solo. Entonces empecé a decir, "A ver, Bosco, ¿crees o o no crees en Dios? Pues a ver, yo sí creo en Dios." No, no me lo digas así. ¿Por qué crees en Dios? No. Ah, pues porque mira, yo soy arquitecto. Se me hace imposible que haya una casa sin un arquitecto.
Se es imposible que haya un libro sin un escritor que ponga las letritas una detrás de otra. Se ve imposible que haya una un orden del universo como el que existe, sino un una gran inteligencia que lo haya puesto a funcionar. A mí, a mí en lo personal, eh, no a ti, yo no trato de comenzar a nadie, yo lo digo siempre en los auditorios, cada quien haga su chamba de raciocinio, pero a mí en lo personal me resulta, me choca la inteligencia a eso. El el Big Bang de repente, pum, así, no, espérate, pues sí, el Big Bang, sí, pero ¿quién lo generó? No, entonces en lo personal digo, pues a mí en lo personal sin sin no me quiero tampoco exceder en nada porque no se trata de comenzar a nadie, simplem se trata de lo que yo pensé, una exhibición de lo que yo dije, sí, creo en Dios.
A esa decisión independiente y racional de un cuate de 33 años que decide sí creer en Dios. Y decidí en ese momento sí creer, no por herencia ni por imposición, sino porque yo decidí. Dije, "Okay, hay que ser consecuente con lo que tú decides." Si tú eres consecuente con lo que tú decides, entonces no crees en un Dios minusválido, crees un Dios omnipotente. Si no, ¿para qué crees en Dios? ¿Crees un Dios? Ya. Vos tú es un Dios minusválido. ¿Qué es minusválido? que no puede todo, ¿ya? No, omnipotente es que sí puede todo y Minuso es que no puede todo. Un cuate que creó y ya se fue o una inteligencia que creó y no existe, simplemente existió para crear y lo ya dejo de
existir, ¿no? Que existe y es el ser en sí mismo y es el que mantiene al ser. Porque nosotros somos seres, nosotros no somos seres necesarios, somos seres transigentes. Tiene que haber un ser necesario, según yo, pero es otra cosa. Ahora, espérate rápido. Entonces, ese ser necesario es Dios. Ahora, omnipotente, sí, es omnipotente. Lo pudo todo, lo puede
todo. Perfecto. Te quiere mucho, me quiere muchísimo. ¿Por qué? Porque con el amor que yo a veces quiero tener, pero a veces no tengo. Con la perfección que yo quiero tener, pero no tengo. Con la belleza que yo quiero ver, pero nunca he visto, porque veo cosas bellas, pero no conozco la belleza. Bueno, él es la belleza, ¿no? Así. Entonces, si eres omnipotente y es tu papá y te quiere y todo, ¿por qué está secuestrado, güey, que no te quiere, que no pudo haber evitado el secuestro? Sí, es lo que pensaría el otro lado de la moneda, ¿no? Si si me he portado bien y me quiere y demás, ¿por qué me puso en situación? ¿Por qué me puso en esta situación? Solo hay una respuesta, es que es porque es para bien.
¿Por qué? Porque la visión que yo tenía en ese momento era una visión de 1 met por tr. Pero la visión que tiene ese Dios que yo decidí creer, esa visión de ese Dios, él ve para adelante 1000 años o 2000 o 3000 o 5,000 y para atrás 5000 años. Y él veía el podcast de Two Guys [resoplido] y veía pues lo que mi efecto de vida a lo mejor podía generar en en el en mi futuro y veía mis hijos y veía a lo mejor mi escape y veía mis no sé, pero yo no lo veía. Entonces yo en ese momento mi decisión de prudencia fue como yo no como como Dios sabe más que yo y puse una frase en la pared, Dios sabe más porque si no sería soberbia decir que yo sé más que Dios.
Como Dios sabe más, le cedo el volante. Y le cedo el volante es decir, Dios mío, no entiendo nada. No entiendo por qué me quieras aquí. No entiendo por qué llevo días y días y días y no respondes. No entiendo por qué no me hablas, pero tú sabes más. Y porque tú sabes más, hágase tu voluntad, entienda o no lo entienda. Jesús mío, hágase, cúmplase tu santísima voluntad de Dios sobre todas las cosas. Amén. Amén. Y decidí jugarme por ahí, abandonar mi vida. Y en ese abandono entró una gran paz. No sé si me dice gey en sentido de odo en gente que no crea como tú, pero pero yo me sentí bien, pues a mí me fue muy bien y te puedo decir que en la vida a mí me ha ido bien abandonándome en cosas que a veces no
entiendo. ¿En qué sentido? Que échale todos los kilos a las cosas. No quiere decir que que no hagas tú el todo por el todo, pero hay cosas que tú no puedes controlar más allá de lo que tú puedas hacer. Entonces ya pues hay también hay hay holgas que tienes que dejar en manos de Dios. Y a lo mejor por eso tuve nueve hijos y a lo mejor por eso no me volví loco, porque ahora mis hijos me dicen, "Papá, ¿cómo le hac con los nueve hijos? ¿Cómo le haces con las Bueno, también hay uno alura que le echo ganas y voy aquí, voy acá, voy a las clases, pero pues llega un momento que en las noches te incincas y Dios mío, ahí te los encargo.
Entonces por eso que la fe para mí ha sido un complemento importante, porque hay no se hubieran cubierto espacios en las que humanamente yo no hubiera encontrado solución. No sé si esa es una respuesta. Pues qué increíble que pudiste encontrar eso y la fuerza para seguir adelante. Bueno, en mi caso funcionó y sigue funcionando y y trato de no perderme de esa de esa fe, ¿no? Y trato de hacer mi chamba porque si me pierdo, si dejo de rezar me superficializo. Yo estoy aquí abajo encantado en la paz como en el que estaba.
Y cuando salí del secuestro, otra vez empecé acá a sentirme inquieto, nervioso, preocupado por las tonterías de la vida. Mi to que yo salí 10 años después, yo estaba en la en el ácido de mi oficina con una chamba, con una bronca y pasó que me habló Gabi como a las 11 de la noche y me dijo, "Mi hijito, ¿qué onda? Son las 11 de la noche", le digo, "Reina, no estoy una bronca en la oficina." y le colgué el teléfono y entonces me me volvió a hablar Gabi y me dice, "Oye, no me gustó que me colgaras el teléfono." Pues ni tú que me volvieras a llamar, pues es que estoy una bronca. Y lo volví a colgar. Llegó a mi casa y luz prendida y digo, "Qué flojeras hermazo. [resoplido] Ahorita entro, reina, perdón, perdón, perdón, bandera blanca. Mañana discutimos, pero hoy no. Ya estoy muy cansado. No, no, tranquilo, siéntate. Me siento y pone en
la pantalla, Gabi, una un video mío secuestrado de prueba de vida que había mandado los secuestradores y y lo pone en pausa y me dice, "Mira, Bosco, ese güey que está en la tele tiene una paz ligeramente mayor a la que tienes ahorita en la oficina." digo, tiene un problema eligente mayor al que tienes ahorita en la oficina, pero mira la paz que él tiene y mira la falta de paz que tú traes. Pero hay una
diferencia, ese que está en la tele está viviendo de oración y tú has dejado de hacerte oración y lo que no me explico es que eres la misma persona. Entonces, hasta mañana la bendición se va a dormir. Conclusión, haces oración, tienes paz interior. No, oración, no tienes paciento. ¿Y cómo fue salir? O sea, llevas antes de eso de meternos a eso es que falta bastante jugo. Yo quiero, Cheme, me había preguntado por qué se por qué no llegaban a un acuerdo. Sí, uno y dos, ¿cómo te comunicabas? Porque platicabas que te comunicabas con tu familia dentro del secuestro. Bueno, parte del del no acuerdo es parte de la estrategia de este grupo. Este grupo es
un grupo inclusive los mismos de control risores de seguridad que nos asesoraron. Cuando llegaron a ver el procedimiento de estos cuates, le dijeron a mi familia, este es un tema de un año. ¿Por qué? Porque la metodología de hay había un grupo en ese entonces de guerrilleros centroamericanos que lo que hacían es que secuestran a un alto directivo, le piden muchísimo más de lo que tú te puedas imaginar, o sea, sea impagable, impagable. Y lo chantajean un año a ver hasta dónde llegan y al año recogen lo que lo que lograron y ya lo sueltan, ¿sí me entiendes? Pero nunca se quedan cortos.
Es para no quedarse cortos. Entonces estacionan al Ren en un lugar seguro, le en su casa de seguridad, ellos negocian en otro lado. No hay liga entre los negociadores y el REN, no existe comunicación totalmente independientes. Entonces, cuando se encuentra estos cuates, que es un grupo organizado por tres, que es un grupo de comunicaciones que intercala, un grupo de negociación en Argentina y un grupo y dicen, "Esto va a durar un año." ¿Por
qué? Porque es esta metodología. Entonces estos cuates piden así y tú empiezas, ay, güey, empiezas a hipotecar tu empresa y y te empiezan a mandar te hacen silencios de 40 días, luego te mandan una una vida, una prueba de vida. Es un tema de paciencia. Es un tema de paciencia y y es lo que dura. Así eso. No es un tema de haber acordado nada. Okay. La comunicación, los asesores ven en mi familia que el grupo de de de negociación se tiene que reducir a tres personas porque si no pues te vuelves loco. Una familia grande como la mía, que somos 14 hermanos con muchos cuñados y muchos
sobrinos, pues hay 100 personas en la familia y en un cuarto están encerrados mi papá, un hermano y un asesor inglés. y no sale de ahí nada. Y afuera pues, ¿qué hay? Pues galletas, llegan llega pan dulce de tus amigos conocidos, te mandan flores y están gente rezando el rosario y y las visitas de las amigas. ¿Qué hay afuera? Pues no hay altarcitos montados con la Virgen de Guadalupe, con todo con no, pero hay una impotencia sobre todo terriblemente porque no se puede hacer nada. Entonces los los ingleses le dicen, "Mira, hay una manera de entretener a Gabi para que se sienta útil." Nunca lo hemos logrado en los 450 secuestros que hemos hecho. Nunca lo hemos logrado, pero se puede hacer la lucha. Sabemos
que Bosco está recibiendo news weeks y algún otro periódico, pero cancélense, pónganse los news Weeks. Entonces, díganle a Gabi que se organice algunas hermanas de Bosco y hagan un comité de moral boosters, así le llaman los ingleses, moral boosters, así como para levantarle el ánimo. Es muy probable que no le llegue, pero ¿qué tal si llega? Sería buenísimo. Entonces, que que se vayan a que le que pongan un inserto en la revista, que Bosco lo pueda reconocer. Hay muchas palabras en las familias son clave, ¿no? Seguramente en la tuya, en la tuya hay muchas familias, no sé, a mi papá decía, "Nos vemos en Glorieta, pues era verse en su casa. Nos vemos en la oficina, pues era verse en su oficina de revolución." Entonces papá te decía, "¿Dónde nos vemos?" "En Glorieta. Ya sabías que era la casa
porque vivía enfrente de una glorieta. Así se le decía mi casa." Otra cosa clave, pues teníamos nosotros un departamento en Estados Unidos, en San Diego, pues entonces decía, pues San Diego, pues San Diego es conocido, el nombre es con familiar y así hay cosas parecidas. Yo acabo de dar una conferencia ese año de arquitectura que se llamaba La riqueza del espacio interior en en el Pacific Design Center de Los Ángeles, que es que yo había casi aprendido de memoria porque cuando vas a una conferencia en inglés pues te pones nervioso y hasta te la aprendes, ¿no? Entonces Gabi se fue por ahí y puso, segura Bosco, Bosco va a tener en el top of his mind la conferencia, pues voy a poner eso. Y entonces se fueron y publicaron.
Y entonces de repente yo llego y estoy leyendo el Newssweek en octubre para hacerme preciso y abro el Newsweek y de repente veo un anuncio de la conferencia. Dice, dice hasta arriba, the richness of internal space. Ay, qué raro, le dijo. Está rarísimo esto. Mi conferencia Newsweek, qué famoso soy, ¿no? Y abajo decía, "You are our
project." Y luego decía abajo tres párrafos de mi propia conferencia que reconocí como míos. Y lu el último párrafo decía, consider the difficult circunstan of project slim communication all our effort suful outcome. Considerando las restricciones de comunicación de tu proyecto, este, te garantizamos nuestro máximo esfuerzo para lograr una salida exitosa. Y abajo firma Glorieta Group. leer eso dije, "Es mi familia, no manches." Entonces empecé a llorar, no manches, de emoción así de Pero yo tenía la cámara atrás que me estaban vigilando estos cuates y yo no podía
hacer conexión de mis lágrimas con la revista porque dije, "Van a ver que que leí algo que me emocionó y me van a quitar la revista." Entonces, pues aparté la revista de mí con muchísima cuidado, dije que que piensen que lloro por otra cosa, pero no por la revista. Y entonces empecé yo a a estar pendiente de alguna comunicación porque dije, tengo que confirmarles a mi familia que recibí la revista Fuerzas. Entonces, normalmente después de que me daban la revista había una foto de una Polaroid de que me sacaban. Entonces dije, "Bueno, pues, ¿dónde puedo escribir atrás de la Polaroid?" Yo me acordaba que las Polaroid tienen plastiquito alrededor atrás y luego hay una bolsita de tinta abajo en donde
agarra la pluma big. No sé, ustedes están conscientes. Yo no, yo no he visto. Sí, sí, sí la he visto. Las fotos por y por atrás tienen un marquito blanco y ahí puedes y abajo hay un fijito como de 2 cm. En el marquito no puedes escribir porque es plástico, pero abajo en la en el en en la en la parte de abajo, en esos dos cm sí agarra la tinta porque es papel. Entonces le digo yo, le dije a Técate, Técate, ¿puedo personalizar mi foto que me van a sacar ahorita y usted revise el texto que quiero poner? Ah, pues a ver qué quiere poner. Entonces, en un cuaderno puse, papito, reina, este, estoy muy bien en la riqueza de mi espacio interior.
Ustedes son mi proyecto más importante. Este, que recibiste el mensaje. Sí. Y le puse, estoy muy preocupado por Gabi. Y entonces le puse a Tecate, "A ver, Tecate, ¿te puedo poner esto?" Me dijeron, "Sí, sí le puedo poner." Entonces ya me sacaron la foto por la pluma big en chiquitito puse ese eso que puse. Se los mandé y cuando revisieron la foto, mis hermanos, imagínate eso que leen recibió el moral booste, ¿no? Ya lloraban. O sea, el cuate, el inglés, para decirte pronto, el inglés se convirtió inglés. ¿A quién le rezan? Pues él era medio anglicano, medio raro, pero no pues le regamos, dígame a quién le regan aquí, a la Virgen. No, denme estampita.
Puse, puse su agenda. Fíjate, no entendía el milagro. Te lo juro, un milagro, ¿eh? O sea, te lo juro porque es muy raro que pasa en los 450 casos que había hecho, no había pasado que tenían como que pasado y menos confirmación o sí la agarró, pero no la pudo confirmar. Y Bosco, entonces ya después recibí 29 de esos y los me imagino que te lo sabes de memoria. Y eh vámonos un poquito más adelante y secuestro. ¿Cómo fue? ¿Cómo empieza a avanzar la relación? ¿Te empezaste a desesperar más? ¿Y cómo llega el escape? No, no, no, nunca. O sea, yo sí puse desde el principio en donde dice capta toda la evidencia que puedas, puse una ed escápate. Sí, lo puse en mi hojita, ¿no? Y lo puse, no sé por qué, y lo puse porque segur sabía perfecto que no iba a
poder nunca, pero sabía que lo ibas a preguntar y me quería decir, "Oye, nunca trataste de escaparte y yo te quería contestar." No, en mí no quedó, güey. O sea, no traté. Sí, no pude, pero de mí no quedó porque estaba yo perfectamente fuerte y listo. Y si hubiera presentado la oportunidad me hubiera pelado, pero no se presentó y ya esa era mi salida para vivir el resto de mi vida sin remordimientos de inutilidad. Porque cuando estás ahí sabiendo que van a desfalcar a tu familia por un robo personal, por un robo que es de tu vida, te viene una deuda personal de esa de ese dinero. Todos los secuestrados, perdonen todos los que me están escuchando, compañeros míos, que quiero muchísimo, pero nadie habla de su secuestro por eso. Y nadie habla de su secuestro porque el rescate, sí, porque es una deuda que contraes con la familia y nadie quiere hablar de un
despojo personal. ni de una violación personal. Y te lo digo con toda humildad y yo lo sufrí ahí dentro, el coraje que sientes, pero bueno, dice, "Quiero ser útil para que agarren esos hijos de la fregada." Entonces, bueno, puse esa e. Entonces yo me acordé que uno de estos amigos míos que había sido secuestrado antes, sí le dieron muchas ansias de que lo dejaran abandonado ahí dentro sin darle de comer. Entonces a él no le daba mucho, tanto miedo que les fueran a dar un balazo. Le daba miedo que un día no le trajaran la comida, que se muriera de hambre. Sí. Y eso sí te puede dar ansia. O sea, cuando tú eres un eres un animalito en una jaula y te dan de comer tu torta diaria, dices, "¿Qué pasa el día que no me la traigan? Va a morir."
Entonces tú no quieres depender de eso. Y dije, "Bueno, yo trato, yo que soy hábil con las manos, ¿qué haría si te dejan abandonado?" "Ah, pues trataría de abrir." "¿Cómo?" Pues mira, pues ya le vi que lo que abre la puerta es una aldava que gira y apresiona la puerta. Bueno, pues entonces un día trata de hacer un gancho que jale la puerta y una plastiquito que puedas intentar deslavar la aldava. ¿Y de dónde la saco? Pues mira, pues el alambre pues del trata enderecer un trata de enderezar un resorte del se cayó del catre, se había caído un resorte del catre y tenía alambre acerado, pero bueno, pues ahí puedo hacer el intento de de enderezarlo contra el concreto. Y bueno, ahí intenté hacer eso y logré en tres cu meses tener un cachito de alambre como de 15 cm y luego después por ahí de enero este
dije, pues mira, voy a empezar a inventé que tenía gururas en la noche. En enero ya me organizaron después de Navidad que es que cambió la actitud. Sí, cambió la actitud, me dieron un relojito Casio, entonces ya tenía control de la hora, ya no contaba cassets. Me cambiaron a Tropicú por Mozart. O sea, que gran upgrade. Yo elegí Mozart y me vistieron, me dieron chones, camiseta y unos pants y unas chanclitas. Es diferente estar encuerado a estar vestido, ¿eh? Ya te cambia hasta la actitud de vida. Yo te sientes más tú, pues, porque no te estás acostumbrado a estar así encuerado, aunque por más que te hagas bolita estás desnudo y la seguridad del de la vestida, pues
también es rico, también se eso me ayudó. Bueno, entonces, bueno, empecé a a a tener noches coordinadas que yo dormía y ellos dormían, entonces me daban agruras y les pedía yo un antiácido y este y entonces los empecé a despertar, a despertar, a despertar hasta que un día le dije, "Tecate, tecate, estoy despertando diario por el antiácido. ¿Por qué no me compras un Melox? Ya me lo pasas y ya. ¿Qué es un Melox? Era una es una es un antia Qué maravilla que me lo preguntes. Es un chavito que no sé lo que es el Melox. Melox es un antiácido que los viejitos tenemos mucho en las noches, pero bueno, yo de los 30 años ya me daban. El Melox es una es una botella así grande, se escribe Malox. Es una botella grande, lechosa, que es como
como leche espesa, que es para quitarte las idez, ¿ya? Y es el recipiente más grande que yo me acordaba que yo tenía en mi casa, porque por eso lo pedí, por recipiente grande donde sacar una cuña y entonces pedí después rasurarme porque tenía una barba y la verdad es que la barba no me importaba la barba porque no me nace así bien, digo, tenía así como judío, pero la verdad me valía gorro la barba, quería rasurarme porque quería el rastr quería la navaja del rastrillo. Me considerieron la navaja, la empecé a destruir en mis manos, llegué a las navajitas del del double track y ya cuando me interrumpió este cuate dije, "No, es que estoy rompiendo el rastrillo, ya le regresé todo, pero me quedé con un centímetro de navaja." ese
centímetro más adelante, cuando me dieron la botella de Melox, la vacié en la noche, la dejé paradita, pero estaba ya no había nada dentro y entonces ya la empecé a desfundar con la navajita. Yo tenía un una área en mi cuartito que no la cámara no ve abajito de la cámara. Si yo pongo abajo de la cámara hay un objeto abajo del tripié, eso no lo ve la cámara. Entonces era mi zona privada y yo í dejaba cosas en la en el día las veía así. Entonces ahí fui orientando el corte hasta que tuve una una un pedazo de plástico cortado en diagonal que dije ese está perfecto para el día que me dejen encerrado poder abrir para no morirme. Eso era todo. Yo
no tenía plan de escaparme por mis propios pantalones, la verdad. No, lo que pasó fue que en abril se canceló una cobranza, o sea, una de tantos intentos de pagar, porque sí hubo un momento que ya llegaron a una cifra 9 meses después, pero mis hermanos estaban en Argentina y me hacen grabar a mí un mensaje dándome a mis hermanos las instrucciones de cómo deben de pagar. Y una de las instrucciones es tienen que viajar a
Brasil en los próximos 10 días, hospedarse en el en un hotel en Brasil, en Sao Paulo. Van a publicar una un mensaje que diga, "Vendo avioneta tal." En la matrícula van a poner el número de cuarto donde están hospedados en Brasil para que ahí les hagan llegar las instrucciones de del drop, ¿no? Y el problema es de que esos 10 días que les dieron de plazo para irse a Brasil, pues cómo vas a meter un rescate que tienes en la bóveda de un banco en Argentina, ¿cómo lo vas a pasar una frontera para Brasil? era en efectivo, me imagino, ¿no? Sí, obvio. Imagínate tú crúcate una frontera para que te decomicen algo que has ahorrado durante 9 meses, un botín que has ido haciendo para pagar, ahora
crúzamelo una frontera. Es imposible. Entonces, a los 10 días mis hermanos cancelaron esa cita y dijeron, "Imposible cerrar negocio." Pusieron el anuncio de la avioneta dijeron, "Cerible cerrar negocio en en Brasil y después inmediata en Argentina o en México." Y cuando yo vi eso, pues se me cayó el mundo porque dije, "Puta, qué flojera otra vez, no manches." O sea, yo no creas que fue así parejito los 9 meses, o sea, yo sí sufrí mucho. Cuando expectativas se vencían y expectativas se vencían, yo me derrumbaba. me tenía que volver a reinventar otra vez. Y ese derrumbe fue fuerte porque ya lo vi, lo vi muy cerca de salir y se me cayó otra vez y le pregunté a Tecate, entonces, ¿para cuándo? Y Tecate me puso, pues esta fue la última como diciendo, pues ya se acabó, ¿no? Y qué pasa, ¿van a
matar o qué? Pues no sé, me pone, no sab, no sé, yo yo solo sigo órdenes, eso sí, yo a mí me van a decir si a mí nada más me van a decir si lo este si si lo soltamos o si disponemos de usted. Bueno, y usted y usted va a saber si Bueno, me puede usted me puede dar me puede me puede usted este, o sea, le dije, "Pero usted me va a soltar." No, yo no voy yo no lo voy a soltar. ¿Por qué no? A nosotros nos dicen ya cuando cuando nos digan entonces nos vamos y ya otra persona viene y disponible usted.
Los mismos que lo agarraron van a ser los que van a encargarse de eso, como diciendo, todo lo que gané con él de por lo menos rezarle y eso de que pues no servía para nada porque venido otros güeyes aparte y me iban a hacer esa labor, ¿no? Entonces peor se te cae el mundo. Y dije, "No, aquí ya no salí car. Entonces anoche le dije, "¿Le puede mandar un fax a?" No había mails, no había tampoco internet, no había nada. Le puede mandar un fax al cuate que esté en Brasil para por favor suplicarle que recoja el dinero en Argentina de mis papás porque mi papá en el letrero de la Cesna dejaron un teléfono. Comuníquense, pusieron urgente. Mis papás cendendo les pagamos aquí en Argentina, en cualquier en cualquier pueblo de Argentina, ¿no? Sin pasar aduana.
Entonces yo le puse una carta al mero jefe, por favor, mis hermanos no no tratan de hacer nada, lo que quieren es pagar, recoger el dinero, tal, tal, tal y total este se despidió, me dijo, 7 am fax al jefe, cerró la puerta, ya cierro. Yo me quedé sentado en el como en la en donde donde yo me podía sentar en el en el excusado que tenía una tablita de madera. Me sentía yo ahí toda la noche. Me puse a
rezar el rosario todo el día, toda la noche, todo el rosario pensando en mi mamá porque el día siguiente mi mamá cumplía cumpli mis papás 44 años de casados, era su aniversario. Ya, mamá muerta, obviamente, pero ho día 12 era muy importante para para mis papás siempre. Y yo, mamita del cielo, ayúdame que salga algo positivo de esto. No manches, ya no puedo no puedo quedar aquí, tatán. Y así toda la noche. Ven se prende la luz y yo estoy en oscuridad. y afuera está la puerta, se prende la luz afuera. Entonces, cuando se prende una luz afuera y tú estás en oscuridad, pues percibes alrededor de la puerta una lucecita. Entonces dije, "Ah, pues este cate que va a poner el fax." Cabe mencionar que ahí no hay música ya, porque hay veces que les hartaba también a ellos la música y la apagaban para dormir. Entonces, anoche no había
música. Entonces yo escucho con mi oído super afilado, pues el ruidito de que Tecate se está vistiendo, deja su taza de café en una mesita y como que se sale de ese cuarto y se oía un arrastre. Se oía como un arrastre. Después les enseño cómo estaba, pero era una puerta, no era una puerta, era un como paso como de pegado al suelo, como de la altura de esa madera así. Entonces este dije, pues ya no hay nadie. Toqué, no contestó nadie. Dije, pues no hay guardia. No ha venido el guardia que va a sustituirlo y empezó a escuchar arriba una regadera. Entonces dije, "Ah, pues es el cuate que ahorita que se acabe de bañar va a venir aquí afuera. Di, ¿por qué no mientras se baña pruebas tu aparatito y ya lo vuelves a cerrar? Nada más prueba a ver si abre la ventana para
cuando se ofrezca sabes que funciona. Entonces, nervio, la verdad bastante frío. Metí el ganchito, jalé la puerta. Empecé a meter la cuña, empezó a atorar, atorar ta ta y abrí la alaba a la primer intento y se abrió la puerta. Dije, "No manches." Entonces ya te empiezas a temblar el corazón y dices, "Ay, güey, pues a la regadera." Dije, "Bueno, tranquilo, ya ciérrale." No, espérate, es que había una cortina, un metro de distancia. Desplaza la cortina para que ver que hay detrás de la cortina. que nunca había yo visto que cómo era el cuarto de los guardianes. Entonces, con una maderita que sujetaba el bajo alfombra de la pared, que ya lo tenía suelto de tanto jugar con ella, agarro la maderita, una tira de madera y
le hago así a la cortina y se ve atrás y ya veo un cuarto largo como de 6 m, como de unos 50 de ancho con una lucecita abajo a la derecha. Dije, "Bueno, ya vi, ya ciérrale, ya se acabó tu tu travesura." Entonces, cierro la cortinita, empiezo a cerrar la puerta y se abre. Cierro la puerta y se abre. Cierro la puerta y se abre. Era imposible encerrarme porque la alaba cerraba con fuerza manual, o sea, no era click, era así, era hacerle así. Entonces, no me pude volver a encerrar. O sea, si no había alguien afuera, no me podía cerrar. Entonces dije, "Este güey te va a bajar, es el tenso, una madriza, ponle que no me mate, me van a mantener vivo hasta el rescate, pero ya me morí, pues. Ya no me van a soltar porque me habían dicho, usted va a estar, lo soltamos siempre cuando usted no representa un riesgo para nosotros estando suelto. Si usted
abrió la ventana o algo, cobramos y luego lo matamos. Entonces yo ya era hombre muerto. Entonces bajo esa premisa, pues ya dije, soy hombre muerto. Tenía yo esta medalla que me habían dado después de Navidad que era mía, que le dije, "Pedallita, pues me la dieron, me la puse, la tenía ahí colgadita, me la puse y dije, Padre, del Espíritu Santo, ven, Espíritu Santo, ven, ven, ayúdame, mamita del cielo, ayúdame." Y pues me persiné, me salí por la ventana muy ágil como atleta, porque estaba yo muy ágil, me salí por las piernas por delante levantándome así como con escuadra por delante, caí parado afuera, cerré la ventana, me fui por el huequito de la luz. Bueno, antes de irme por el huequito vi una, me asomé, vi unas bugambilas por otro lado, dije, "No, pues las bugambilas." Me regresé, cerré la puerta por fuera sin dejar rastro, cerré la cortinita, regresé, me metí por el huequito y al
pararme el siguiente cuarto enfrente una cama con un cuata acostado, dormido, dormido. No manches, o sea, se Pero de día, de día 8:30 de la mañana, 12 de mayo, prendido ahí este cuate ahí y te aseguro y te puedo decir 100% que no me dejaron ir porque si tú quieres dejar ir un güey, lo sueltas en el parque, pero no dejas que te cruce enfrente de ti, tú dormido. Sí. Y además estoy seguro que ese güey si oyó algo, lo último que se te ocurre es que es el ren. Sí, claro, porque había cinco en la casa. Cinco en la casa. Pues ya, ya te conté. Pues es un milagro. Pues si es un milagro. Yo cada vez que lo pienso y digo, pues es que no me acabo de acostumbrar a que es un milagro que me pasó porque no lo puedo atribuir a la coincidencia.
Uno va a creer en Dios. Y te saliste, te saliste y qué corriste a la calle o le pasé junto, me brinqué por la ventana, acabé en un pasillito de coches, me fui gateando hasta la puerta, un pistigo, pum, pum, pum, le di clac clac clac, lo atrás de mí y patas para que te quiero estaba en la calle 15 oriente 1803 en Puebla y tienes tu casa. El que quieras vamos, te llevo de la casa. ¿La compr la compraron o no? No, pero te llevo. Es un depósito de Hacienda del de del gobierno en la decomiso de los secuestradores, pero el día que quieras vamos te lleva la ventana, lleva mis hijos y todo y ahí está. O sea, todas las pruebas que quieras. Y te echaste a correr y lo otro. Eché a correr, me refugié en una casa de enfrente para porque eres target público y entonces esa casa me corrieron a patadas porque dije que me habían secuestrado en la clase de enfrente.
Papá, cuando dice secuestro pues se espantan y te corren. Seguí corriendo. Tres cuadras tan, t tan tan. Cuando llegué a la calle de la 15, 16, 17, 18. En la 18 había un sitio de taxis y vamos, no me subí a un taxi, el cuate me corrió su taxi. ¿Qué te dijo? Hágase, hágase mi taxi, estoy enfermo, lléveme a México. Y no, ¿qué se pasa? Usted estaba yo greñudo, blanco, con bilis en la boca, pues con un loco, ¿no? Este loco aquí, ¿qué hace? pues bájese mi taxi. Entonces ya me bajé de ese taxi. Otro taxi pasó, me subí al otro taxi. El otro taxi le di mi medalla de dije, "Mira, no tengo lana, pero le doy esto en depósito. Mire, vale más. ¿Cuánto me cobra médico?" Está diciendo, le doy esto en depósito.
Pasa la caseta y al pasar la caseta se descompone el taxi. no. Entonces le digo, se abre el cofre. Le digo, "¿Usted es mecánico?" No, ¿para qué abre el cofre? Todos los mexicanos cuando se ponen el taxi abren el cofre como si solito se compusiera. A ver, ¿se rosadorio es para rezar o es de adorno? Estaba colgado del espejo, dice, "No es de adorno. Vamos a vamos a una cosa. Cierra el cofre, vamos a llamar por el radio ayuda y vamos a
rezar un rosarito, usted y yo." Y ahorita este taxista que es mi amigo se llama Fidel Melo, ahorita teo de él. ¿Qué pasó? Le digo, "¿Y por qué se descompuso el taxi? ¿Y por qué arrancó de repente?" No, dice, porque pues porque usted me dio confianza, porque me invitó a rezar el rosario porque dias dado miedo con este loco no voy a meter a carretera dice. Y no sup no no se habías compuesto. Lo hizo pensó que lo ibas a matar o algo. Dijo, yo aquí me quedo en las tienditas y no lo llevo. ¿Y qué fue cuando llegaste a tu casa así? Oigé a mi casa y lo agarraron los de la puerta malo y dije, "No, pues es un héroe y olvídate la locura." Todo el mundo gritando. Ya digo, mi papá gritaba. Aquí estoy. Tócame. Soy yo. Ya soy yo. Tócame. Estaba yo fuertísimo. Decía, "Mira, tócame la panza." No, una locura.
La verdad es que una locura. O sea, no me lo puedes creer. O sea, y a las 2 horas y bueno, llegué, mis hermanos empezaron a llegar, me abrazaban, no podían creerlo. Pues era todo, todo era totalmente chueco, porque los secuestarios acaban de colgar con ellos, con mis hermanos, les acaban decir, "No, ni madre, va a ser en Brasil." Y llego yo y no había pagado en este momento. No pues nada. No, pues la lana se quedó en laina milagro. Y la primera comida que que no no no deja la comida. Pues ahí fue un open house toda la todo el domingo. Bueno, yo llegué el domingo a las 11 de la mañana y a la 1 de la tarde me regresé en el helicóptero a Puebla con la policía para agarrar estos hijos de la fregada.
¿Y los agarraste? No, no, pero ya sea venido por piernas porque han de llegado a las 10 de la mañana, no hay nadie. Pélate, güey. Sí. y dejaron todo. Tan es así que dejaron hasta sus pasaportes y agarraron alguno. Pues no, porque al ver al darnos cuenta que eran cinco nada más los que teníamos detectados y saber que había gente en Argentina y en otros lados y había gente de la ETA también involucrada de de España. Los
ingleses le dijeron, "Papá, mira, mejor muéstrate en 24 horas, di, ya los tenemos identificados y levanten una bandera de paz y mejor en lugar de estar en guerra, mejor levanten la paz." Entonces, mi papá se fue por esa y dijo, "Todos queremos vivir en paz el resto de nuestras vidas. No nos metemos con ustedes, ustedes no con nosotros. No investigamos, que haga lo que quiera la policía. Nosotros ya no vamos a saber y la vez que hemos cerrado el capítulo y luego no hemos ni siquiera indagado. Y no viviste con miedo todo lo demás. El principio, no los primeros, ¿no? El gobierno nos puso seguridad porque cuando eres víctima de un secuestro internacional, cuando entra la Interpol, tienes seguridad 10 años. Estos 10 años seguridad del gobierno y luego ya ya ando tranquilo.
Y para bien, ¿cuál crees Bosco que hayan sido las lecciones más importantes? Creo que empezamos la conferencia con eso, [risas] pues darte cuenta que eso, o sea, somos vulnerables. Este, el hombre está sujeto a miles de incertidumbres. Fue el secuestro, pero puede ser una quiebra, puede ser una enfermedad, puede ser una muerte de un familiar. nos van a tocar muchas cruces o problemas, si tú quieres decirlo. Hay muchas maneras de enfrentarlo. Entonces, cada quien tiene que estructurar su propia fe. Entonces, tú tienes que hacer la tuya y tú tienes que hacer la tuya, escogerla y yo te diría que urgente y no la patíes más tiempo porque porque
te puede sorprender mañana una crisis que tú la vas a necesitar esa fe, no, no te voy a decir que fe, cada quien va a escoger la suya, pero la mía fue fundamental. Entonces, yo estoy ahorita otra vez tratando de meterme a ese señor secuestrado porque extraño ese cuartito porque nunca he estado en tal en tal paz como estaba allí. Y la única fórmula es hacer oración. Entonces, es bien difícil ser santo aquí afuera. Es bien ser bien fácil ser ser alma de oración secuestrado, pero es bien difícil aquí afuera porque aquí afuera las distracciones, la chamba, las cosas no te permiten. Entonces estoy así con la cosa de diario en la mañana, diario en la tarde, meterme otra vez y estoy en esa lucha, intentar encontrar esa paz.
Sí, Bosco, vimos que leíste mucho ahorita en ese tiempo y me imagino que has leído después de eso muchos libros. A nosotros siempre nos gusta cerrar este podcast con recomendaciones, libros en tus tres favoritos que te gustaría dejarnos a nosotros y a la audiencia que nos esté escuchando. Pues mira, uno muy espiritual que te recomiendo que ojalá lo puedan conseguir se llama La parábola del hijo pródigo de de Newton. Es buenísimo el libro. Ese ese libro es imperdible, es chiquitito. La verdad es que es superimportante para mí. Este lo veo yo como muy importante.
Este, el de últimamente ley uno muy bueno que se llama fluir en la vida. fluir flow que es buenísimo porque es que también hay que como que entender a los demás y meterte en ese rollo. Y este y te voy a mandar a perdón ahorita que te lo que te lo ha que te lo que me falle la memoria porque acabo de leer un libro ahorita que me Bueno, tú puedes decir te puedo decir que otro que me encanta así como por distracciones la catarad del mar. Sí, me gusta muchísimo. Lo he leído varias veces. Esos tres te diría, lete, pero el like porigo es el más profundo. Pues vosco, muchísimas gracias, de verdad, un honor para nosotros y nada más que admiración.
No, pues para nada, no me admires. No más hay que hay que rezar por mí o por ti. Está muy cerca entre nosotros para apoyarnos. Muchas gracias y y mucho éxito en el podcast. Gracias, Bosco. Gracias, Bosco. Adiós. Emprender consume tiempo y lo primero que sacrificamos es lo que comemos. Por eso me gusta gavilla. Salsas con ingredientes reales. Aceite de aguacate, aceite de oliva. Nada de conservadores ni atajos. Gavilla.